José Alberto Olivar: La Asamblea Nacional abre sus puertas al debate académico

josealbertoolivarEn tiempos convulsos como los que vivimos en el presente, resulta imperativo no desestimar la contribución que desde diferentes sectores de la vida nacional procuran ponerse de manifiesto. Desde los recintos académicos de las Universidades Autónomas, que resisten a la feroz asfixia presupuestaria en busca de su aniquilación, hay numerosas voces calificadas, muy dispuestas no sólo a denunciar el estado de cosas reinante, sino a ofrecer perspectivas de interpretación y de solución a los muchos problemas que aquejan a la gran mayoría de los venezolanos.

Luego de la salida de escena de notables figuras intelectuales que participaron de forma activa durante las legislaturas de la República Civil (1958-1998), comenzó a notarse una profunda orfandad y peor aún, una terrible mediocridad en los debates parlamentarios que hablaba mucho de simpleza de conceptos, si es que los hubo, por parte de la nueva camada de parlamentarios asidos del poder político a partir de 1999.

Pese a sus esfuerzos de atraerse intelectuales de alguna valía, el oficialismo no daba pie con bola, imponiendo al final oportunistas de postín. Se hablaba de la diversidad de pensamiento y por el contrario lo que reinaba era el culto rastrero a la personalidad y el cliché maniqueo fácil de repetir.

Las cosas comienzan a cambiar lentamente y la nueva composición de la Asamblea Nacional refleja el sentir de los venezolanos de sacudirse del bandidaje que nos tiene azotados. Por ello vemos, como un acierto que varias comisiones permanentes abran la posibilidad de dar cabida a los planteamientos concretos que desde las Universidades se viene labrando sin cesar.

La presentación del libro El Estado Cuartel en Venezuela. Radiografía de un proyecto autoritario, el pasado martes  21 de junio, bajo los auspicios de la Comisión Permanente de Defensa y Seguridad, presidida por el Diputado Edgar Zambrano, es un reflejo de esa necesidad de reforzar la potencia que debe tener el Poder Legislativo para hacer valer sus fueros frente a la arremetida los mandones de turno.

Los universitarios tenemos muchas voces, diversos pareceres, pero una sola voluntad: contribuir de forma decisiva en el proceso de reconstrucción nacional que está por verse.