Unidad: Operación Morrocoy en Nueva Esparta sigue atentado contra validación de firmas

Unas 500 firmas por validar restaban en Nueva Esparta, a primera hora de la tarde de este jueves, para cumplir con la exigencia del 1 % – 3.450 rúbricas – que corresponde al estado insular, en la ruta hacia el referendo revocatorio del mandato presidencial.

Nota de prensa – Unidad Venezuela

La información la ofreció Manuel Antonio Narváez, secretario ejecutivo de la Unidad Democrática en la entidad, quien, al precisar que se había abarcado el 85 por ciento del mínimo exigido por las autoridades comiciales, denunció las irregularidades que han ocasionado la demora del proceso.

“Las dificultades estriban en la displicencia de los miembros del Consejo Nacional Electoral en la región, quienes, en el desarrollo de las jornadas, limpian las máquinas captahuellas a cada rato, sin necesidad; reinician el sistema; retrasan las colas; maltratan, inclusive, a los ciudadanos; se toman todo su postín para retrasar el trámite y ahí es donde está la falla. Es todo un saboteo”, manifestó, aclarando que, hasta el momento, por lo menos, no se han producido fallas eléctricas que alteren aún más el lento avance del mecanismo.

Explicó que en el estado fueron instaladas cinco dispositivos: dos máquinas en la sede del CNE en La Asunción – municipio Arismendi -, una en la península de Macanao, otra en el municipio Gómez, y la última en Maneiro.

El vocero de la alianza partidista denunció, con ironía, que más que una ‘operación morrocoy’ por parte de los funcionarios del CNE, lo que se estaba verificando en Nueva Esparta era una “operación morrocoy cojo, morrocoy terrorista, morrocoy irresponsable”.

“Aquí hemos tenido una manipulación del sistema, los retrasos en la validación han sido significativos. Están, realmente, jugando con la paciencia de la gente, jugando con el derecho que tenemos todos a expresar libremente nuestra opinión y a ejercer el derecho constitucional, pacífico y democrático al referendo revocatorio”, agregando que personeros de la oposición – entre ellos, varios legisladores – se habían trasladado a Margarita para atender la situación.

“Hoy hizo acto de presencia el jefe de la fracción mayoritaria en la Asamblea Nacional, el diputado Julio Borges; el también legislador Luis Emilio Rondón (representante neoespartano ante el órgano unicameral), quienes sostuvieron una reunión con los integrantes del CNE a fin de exigirles que aceleren el proceso, que no se constituyan en factores de perturbación de la paz no solo de la entidad sino de Venezuela”, dijo el declarante.

“Abogamos por la fluidez necesaria de este procedimiento que cuenta con un volumen importante de personas aguardando para validar sus firmas y, así, poder encaminarnos a la fase siguiente”, señaló, augurando que en la tarde de este jueves se esperaba poder cubrir el déficit de firmas.

“Hoy debe cumplirse la meta, esperamos que no haya más retardos. Igualmente, seguiremos con la validación hasta tener, con la ‘Operación Remate’, un colchón suficiente para no llevarnos después una sorpresa desagradable por parte del CNE”, concluyó.

Mejía: ni dejaron instalar una planta eléctrica

El diputado suplente de la Asamblea Nacional, Juan Andrés Mejía, quien viajó a la isla de Margarita, calificó, asimismo, como un “saboteo dirigido” por parte del CNE lo que ocurre en el estado Nueva Esparta.

“El lunes validaron 1221 personas, el martes 756, este miércoles 645. Es decir, ayer validó casi la mitad de la gente que lo hizo el lunes. Y no es que los firmantes no estén acudiendo, sino que hay una ‘Operación Morrocoy”, interrumpiéndose la señal de las máquinas: por ejemplo, ayer hubo hasta doce interrupciones en las cinco captahuellas del estado, mientras las personas siguen en las colas”, reclamó.

“En Macanao, al extremo de la isla, se fue la luz. La Unidad trajo, entonces, una planta eléctrica pero no pudo instalarla porque se necesita la autorización de Corpoelec; en tanto el punto está cerrado”.

“Aquí, en promedio, validaron en cada máquina de Arismendi 60 ciudadanos, mientras que en Caracas lo hacen unas 600 personas por cada captahuella”, agregó.

“No van doblegarnos, pero no podemos bajar la guardia en Nueva Esparta”, sentenció.