Leonardo Morales P.: Perfeccionar la Unidad

Leonardo Morales P.: Perfeccionar la Unidad

La recuperación del país del estado al que lo han llevado quienes en estos 17 años han ejercido el gobierno exige algo bastante más serio y complejo que la unidad electoral. Ésta ha sido un éxito notable de la MUD que ha permitido concurrir a los comicios con ofertas electorales perfectas, permitiendo, como en la última oportunidad, obtener las dos terceras partes de la Asamblea Nacional.

No hay duda, en un próximo proceso electoral los sectores democráticos obtendrían una victoria indiscutible, con lo cual los ciudadanos estarían resolviendo quienes serán los encargados y responsables de la recuperación nacional; tarea nada sencilla al observar que el paisaje es cada vez de mayores demandas societales y escasa capacidad administrativa y financiera para responder a las exigencias del sistema.

Encarar la complejidad

Indiscutiblemente el reto fundamental para los venezolanos está vinculado con temas de particular complejidad: búsquedas de consensos y acuerdos respecto de las políticas que un nuevo gobierno debería emprender para recuperar el aparato productivo, destruido por el chavismo, como pivote para la generación de un significativo desarrollo económico.

De la misma manera que los ciudadanos de un país se dictan el cuerpo normativo, su contrato social, que cada uno deberá seguir, correspondiéndole al gobierno velar por su cumplimiento, toca ahora iniciar un proceso de amplia e inclusiva discusión acerca de las políticas que podrán hacer que cada uno de los habitantes de esta tierra disfruten de una vida que tienen razones de estimar. Lo que se aspira o aspiran los ciudadanos es que en su condición de ciudadanos libres e iguales políticos tengan garantizada su participación en la adopción de las políticas que afectarán sus vidas.

Si los ciudadanos han sabido decidir sobre el “quien o quienes”, no hay razón para dudar sobre su sabiduría en los asuntos sustanciales de la política…

Insistir en este propósito no implica desviar la atención sobre otros aspectos de la vida política que se adelantan en el país; el referendo revocatorio es un proceso que avanza, correspondiendo a los ciudadanos y a los partidos políticos cumplir con los aspectos normativos que lo rigen, así como sortear con éxito los obscenos obstáculos que impone el árbitro electoral. Sin embargo, paralelo al revocatorio, el país debe ir delineando lo que habrá de hacerse una vez que la transición hacia un nuevo gobierno comience a dar sus primeros pasos.

Unidad nacional

La trágica vida que ha impuesto el gobierno no admite avanzar por etapas. Si alguna  de ellas puede adelantarse sin obstaculizar la otra, así debe obrarse.

Más allá de la unidad electoral que se ha ido construyendo y que se debe continuar solidificando, ahora parece indispensable deslizarse hacia la estructuración de una unidad fundada en ideas. Todas ellas referidas a los programas y planes que un nuevo gobierno de unidad nacional deberá adoptar con el concurso de las grandes mayorías, para garantizar el buen vivir de sus nacionales.

Un gobierno de unidad nacional no es un gobierno de la MUD y el PSUV, va más allá de eso; es un gobierno mucho más amplio, enormemente inclusivo, que deberá impulsar políticas que permitan potenciar el desarrollo y el crecimiento económico, procurando que los sectores más vulnerables superen sus circunstancias reduciendo las sobrecargas de demandas que imponen la intervención del Estado en expansión de servicios que terminan en crisis fiscal.

@LeoMoralesP

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