Izquierda Democrática afirma que el hambre del pueblo no tiene clase social

People queue to try to buy basic food items outside a supermarket in Caracas

Las necesidad por comer no tiene estratos sociales y la escasez nos está afectando a todos, así lo señaló Lisbeth Cordero, coordinadora del Movimiento de izquierda Democrática en Caracas, rechazando las recientes declaraciones de Freddy Bernal, quien afirmó que los Comités Locales de Abastecimiento y Distribución (CLAP) son una medida excepcional destinada a la atención de 2 millones 700 mil familias consideradas como más vulnerables, siendo la empresa privada la que se debe encargar de abastecer a la clase media.

Cordero explico que el gran detalle esta como lo señala la reciente encuesta de condiciones de vida del venezolano (Encovi) que al 87% de los ciudadanos no les alcanza el sueldo para adquirir todos los alimentos que necesitan. “Por esto y más coincidimos con las opiniones del médico nutriólogo Herrera Cuenca, el cual asegura que todos los niveles están siendo afectados y que estamos haciendo una dieta de supervivencia”, acotó.

Rechazó las pretensiones de Freddy Bernal que buscan dividir los centros de adquisición de alimentos por clase social, ya que la gente busca la comida donde la pueda encontrar sin divisiones de estratos. “A los habitantes, que en su mayoría no son atendidos por los Clap, bajan de los barrios a hacer largas colas en los pocos establecimientos donde expenden productos de primera necesidad, porque entre otras cosas las bodegas de las zonas populares quedaron solo para vender chucherías y refrescos”.

La dirigente de Izquierda Democrática criticó que sea luego de 17 años de políticas de expropiaciones, sin que al parecer se hicieran constantemente análisis de las capacidades de producción de las empresas tomadas por parte del Estado, el exalcalde Freddy Bernal admita que estas fueron un fracaso rotundo. “¿De quien es la culpa de lo que vivimos? si la industria cementera, la plantas procesadoras de arroz, hectáreas de siembras de maíz, caraota o ñame, centrales azucareros, fábricas de embaces de alimentos entre otras pasaron a manos del Estado. La poca producción del sector privado es a causa de la destrucción de aparato productivo provocada por el Gobierno nacional, siendo esta es la razón principal por la estamos pasando hambre”, concluyó.