El 92% de los venezolanos no tiene capacidad de compra para adquirir la cesta básica

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Los sectores E, D y C de la población que conforman el 92 % de los Venezolanos, con ingresos familiares iguales o menores a los Bs. 120.000 mensuales, no tienen la capacidad de compra para cubrir sus necesidades básicas de alimentos, medicinas y transporte.

El costo de la cesta básica, que cubre además de alimentos, los productos más necesarios para el consumo de una familia de 5 personas, su valor sobrepasa los Bs. 200.000.

Esto nos indica el dramático cuadro de la reducida capacidad de compra, para ese 92 % de la población y sus efectos en el número de comidas que consumen al día para esas familias. Indicando que apenas se alimentan con una comida completa y una o dos incompletas al día.

Haremos un análisis de los porcentajes de la población venezolana que conforman estos sectores sociales y sus niveles de ingresos:

Hemos considerado que el sector E es el 50 % de los venezolanos, son las familias con ingresos totales mensuales iguales o mayores a los Bs. 40.000.

El sector D lo constituyen el 25 % de la población, lo conforman las familias con ingresos mensuales a los Bs 70.000 o mayores a ese monto.

El sector C es el 17 % de los venezolanos con ingresos familiares mayores o iguales a los Bs 120.000 al mes.

Vamos a considerar las RAZONES que a nuestro entender son las principales causas para la abrupta disminución de la capacidad de compra de los venezolanos y sus dificultades para comprar parte de la CESTA BÁSICA, para no decir lo imposible lo que significa adquirirla totalmente.

INFLACIÓN.
Es la principal razón de la pérdida del poder adquisitivo de los venezolanos, sostenida en la política monetaria expansiva del Banco Central de Venezuela, mediante la emisión masiva de dinero inorgánico, para cubrir el déficit fiscal y las perdidas crecientes del conglomerado empresarial público, se estima que esta se ha multiplicado por 10 veces en los últimos 6 años. Ya supera los 5 trillones de bolívares.

Se considera que estamos a la puerta de una HIPERINFLACIÓN, donde algunos analistas estiman que superaremos el 700 % en el 2016, lo cual nos convierte en el país con la mayor inflación del mundo. Y es la principal razón de nuestro súbito y creciente empobrecimiento.

ESCASEZ.
Es la pesadilla que vivimos los venezolanos al tratar de adquirir alguno de nuestros alimentos y medicinas o cualquier producto de consumo necesario. La razón fundamental es la caída de la producción nacional por la política antagónica y confrontaría sostenida por el Gobierno contra la empresa privada; lo que ha conducido a una paralización de buena parte del aparato productivo del país. Que unido a las limitadas importaciones nos coloca hoy como el primer país del mundo en niveles de escasez. Con índices que rondan para los distintos productos de mayor necesidad entre 65 % y 85 %. El Gobierno responsabiliza a la GUERRA ECONÓMICA como la causa. ¡Vaya tamaña desfachatez!

CONTROL ESTATAL DE MEDIOS DE PRODUCCIÓN.
El Gobierno pasó a controlar mediante la aplicación de su modelo económico denominado Socialismo Siglo XXI, la mayor parte de los medios de producción nacional. Lo podemos observar en la política de toma de tierras privadas donde se estima que unos 6 millones de hectáreas fueron quitadas a sus legítimos propietarios por el INTI; con los resultados obtenidos que hoy están a la vista de lo poco que aquí se produce. A pesar de los miles de millones de $ y Bs, invertidos en los programas de producción.

Lo mismo sucede con las empresas productoras de agroquímicos, procesadoras de alimentos, agroindustrias, pesqueras, centrales azucareros, cemento, acero, aluminio, etc. Nos encontramos que están parcialmente o totalmente paralizadas, reduciendo su capacidad de producir a apenas entre 0 % y 25 % de lo que se obtenía de cuando estaban en manos privadas.

Lo más preocupante es que los productos que estas empresas publicas producen o distribuyen el precio final que pagamos los consumidores es de varias veces su precio regulado. Incumpliendo el gobierno con su propia política de PRECIOS JUSTOS.

Hoy resulta evidente que las políticas públicas implementadas por este modelo son las verdaderas responsables de la perdida de la capacidad de compra para las familias Venezolanas y sus crecientes limitaciones para alimentarse o adquirir cualquier producto necesario en sus quehaceres familiares.

Nota de prensa