Obama insiste en que se deben respetar los intentos legítimos de convocar un referéndum revocatorio

El presidente Obama, en la Casa Blanca el pasado 13 de junio. RON SACHS BLOOMBERG
El presidente Obama, en la Casa Blanca el pasado 13 de junio. RON SACHS BLOOMBERG

 

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue entrevistado por el diario El País en los días previos a su visita oficial a España.  En respuesta por escrito a las preguntas de El País, Obama se refirió a la situación de Venezuela, como también a la cubana.

A continuación les traemos la parte de la entrevista donde se refiere a la situación venezolana

Pregunta: ¿Cómo ha repercutido el deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en América Latina, en Colombia y Venezuela, y en la posición de Estados Unidos en el hemisferio occidental?

Respuesta: Nuestra decisión de poner fin a medio siglo de políticas fallidas de Estados Unidos, restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba e iniciar una nueva era de diálogo con el pueblo cubano ha tenido ya un efecto transformador. Lo más importante es que unos lazos más estrechos entre los dos países, más relaciones comerciales y más viajes de estadounidenses a Cuba en intercambios educativos y culturales significarán más oportunidades económicas para los cubanos. Cuba no va a cambiar de la noche a la mañana, pero, como vi durante mi visita a La Habana, los cubanos tienen nuevas esperanzas para el futuro, y estamos decididos a colaborar con ellos para crear más oportunidades y más prosperidad en toda la isla.

Más en general, ya estamos viendo cómo pueden beneficiar a toda la región unos vínculos más fuertes entre Estados Unidos y Cuba. Estamos intensificando nuestra cooperación para prevenir la propagación de enfermedades, proteger las aguas del Caribe y perseguir a los narcotraficantes. El Gobierno cubano acogió en La Habana las negociaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC, a las que se unió Estados Unidos —algo que habría sido impensable hace unos años—, y hoy Colombia está a punto de lograr una paz histórica. Aunque no hablé mucho sobre Venezuela con el presidente [Raúl] Castro cuando estuve en la isla, todos los países de la región están interesados en que Venezuela resuelva sus desafíos económicos. Estados Unidos sigue pidiendo al Gobierno y la oposición que entablen un diálogo sustancial. Instamos al Gobierno de Venezuela a que acate el Estado de derecho y la autoridad de la Asamblea Nacional, deje en libertad a los presos políticos y respete el proceso democrático, incluidos los intentos legítimos de convocar un referéndum revocatorio con arreglo a las leyes venezolanas.

Por último, me gustaría señalar que nuestra nueva estrategia respecto a Cuba ha eliminado un escollo en nuestras relaciones con otros países de la región. Los Gobiernos de toda América han recibido con entusiasmo nuestro cambio de política. Hoy, Estados Unidos está mucho más involucrado en la región de lo que estaba desde hace décadas, y la relación entre EE UU y las Américas es mejor que nunca. En lugar de quedarnos estancados en los conflictos del pasado, miramos al futuro. España forma parte de este nuevo momento tan prometedor en América Latina, y le agradecemos que sea un socio sólido, dispuesto a trabajar con nosotros por la seguridad, la prosperidad y la dignidad que los latinoamericanos merecen.