Milagros Paz: Un infierno de hospital presta servicio a los Cariaqueños

MILAGROS PAZ2 20-07

Continuando con el recorrido por los centros de salud del estado Sucre, la Diputada ante la Asamblea Nacional por la Unidad, Milagros Paz, visitó el Hospital Dr. Diego Carbonell de la población de Cariaco, municipio Ribero, donde las instalaciones se encuentran en precarias condiciones.

Nota de prensa

Personal médico, administrativo, obrero y la población en general denuncian la crítica situación en la que hoy se encuentra este hospital. “Tenemos graves denuncias en materia de obras que no se han realizado, en obras de empresas de maletín, que se han cobrado y no sean dado aquí y como consecuencia, entonces tenemos un hospital que debería tener 40 camas y hoy solamente tiene 4 camas funcionando en medio de una sala porque la emergencia está cerrada, no tienen ambulancia por 4 potes de aceite, no tienen Rayos X desde hace mas de 4 años, no cuenta con un servicio de odontología desde hace mas de 3 años, no hay insumos y la gente tiene que traer hasta la inyectadora, sino no puede ser atendido en este hospital”, recalcó Paz .

La parlamentaria manifestó que en este hospital tipo 2 se debe atender a los mas de 110 mil pobladores de los municipios Ribero, Mejías, Andrés Eloy Blanco y de la parroquia Chacopata del municipio Cruz Salmerón Acosta, aunque actualmente no cuenta con especialista en medicina interna y desde hace ocho meses con la emergencia cerrada se encuentra cerrada.

“Un infierno de hospital presta servicio a los Cariaqueños. ¿Hasta cuándo deben morir nuestros sucrenses en mano de la desidia, en manos de la irresponsabilidad y en manos de un gobernador que no quiere dar la cara a la salud? El gobernador del estado Sucre, Luis Acuña, ni lava, ni presta la batea. ¿Por qué no quiere hoy darle la cara a sucre por el grave estado de salud en el que se encuentran sus hospitales”.

También enfatizó que próximo a cumplirse 20 años del terremoto de Cariaco, una tragedia muy importante en el estado Sucre, el gobernador ni siquiera contemple pedir a la Asamblea Nacional un presupuesto para regalarle al municipio Ribero una obra de envergadura.