Las 15 playas más lindas de Italia

Lampedusa Isola dei Conigli
Isola dei Conigli

Italia posee, en su extenso litoral sobre el Mediterráneo, decenas de playas ideales para disfrutar aguas color turquesa, la cercanía con monumentos históricos y fondos marinos dignos de postal. Aquí, una selección de las  playas consideradas más espectaculares de este país.

1. Isola dei Conigli (Sicilia). Al final de la primavera boreal, la arena blanca e impalpable de la Isola dei Conigli, sobre la costa sudeste de la isla de Lampedusa, se convierte en el nido de numerosas tortugas de la especie Caretta Caretta, en vías de extinción, que ponen sus huevos aquí.

El gran promontorio de la Isola dei Conigli, separado de la isla madre de Lampedusa por pocos metros de agua que se pueden cruzar a nado, forma parte de la Reserva Natural Orientada “Isla de Lampedusa”. A estas playas, donde tenía su casa el cantante Domenico Modugno, es ideal llegar en las primeras horas de la mañana, para apreciar el increíble paisaje en total soledad. Es importante destacar que en esta zonas protegida están prohibidas actividades como navegación y pesca.

A Lampedusa se llega en avión desde los principales destinos de Italia. Hay vuelos directos y otros con escala en Catania, Palermo o Trapani. También se puede acceder en  barco todos los días (siempre que lo permitan las condiciones metereológicas) desde Porto Empedocle (Agrigento). El ferry demora unas 8 horas y cuesta desde 50 euros por persona. El “hidroala” tarda 4 horas y cuesta desde 54 euros.

2. San Vito Lo Capo (Sicilia). Es una extensión de arena dorada de tres kilómetros de largo, junto a un mar cristalino, entre las caletas impolutas de la reserva del Zingaro (Trapani) y el Monte Cofano. La playa de San Vito Lo Capo -una localidad de 5.000 habitantes y una historia muy vinculada a la pesca del atún- fue elegida como la más hermosa de Italia en un concurso organizado en Internet por la ONG Legambiente. A 4,6 km (menos de 10 minutos en auto), la cala Bue Marino despierta admiración entre quienes la visitan: ideal para ver la puesta del sol, es pequeña, formada por guijarros y de fácil acceso.

San Vito está a 112 kilómetros de Palermo, ciudad con la que se conecta a través de la ruta E90. Un pasaje aéreo desde Buenos Aires hasta Palermo cuesta 24.000 pesos

3. Cala Rossa (Sicilia). Es una playa irresistible y selvática, sobre la costa meridional de la isla de Favignana. Según algunas leyendas el nombre viene de la sangre derramada por los cartagineses, derrotados por los romanos en la primera Guerra Púnica.

En realidad, la playa rocosa es rojiza, en contraste con la limpidez y los mil matices de azul de las aguas.

Hay excursiones embarcadas que parten de Trapani en catamaranes que hacen paradas en algunas de las calas más atractivas y cuestan alrededor de 40 euros por adulto.

4. La Pelosa (Cerdeña). La lengua de arena fina y blanca de Stintino, junto a aguas turquesas y transparentes, está rodeada de una vegetación mediterránea que se extiende hasta el mar e inunda el aire de aromas a sal y enebro.

La playa se encuentra en el golfo de Asinara, en el extremo noreste de capo Falcone, desde donde se puede visitar el parque de la Asinara gracias a paseos en bote.

5. Cala Goloritze (Cerdeña). Es tan bella y sin contaminación que en 1995 la Unesco la declaró Monumento Natural para preservar su esplendor. Al sur del golfo de Orosei, tiene arena color marfil que reluce en contraste con el mar transparente.

Es más fácil llegar en barco, porque a pie es preciso recorrer un largo sendero complicado de transitar: pero la belleza del lugar, entre paredes rocosas, pináculos y un arco natural, compensa el esfuerzo.

“Goloritzé ha sido reconocida como una de las playas más bellas del Mediterráneo por la transparencia de su agua, favorecida por los manantiales submarinos en esta zona de costa. Además, el monte Caroddi resulta un mirador excepcional sobre la playa”, describe la National Geographic.

6. Spiaggia Giunco (Cerdeña). La llaman también la Playa de los Dos Mares, porque la lengua de arena divide el Mediterráneo de la laguna de Notteri, donde en invierno hay flamencos rosados.

Se distingue por una arena fina como talco y de transparencias rosas, en una costa dominada por una antigua torre construida sobre un promontorio.

Además de ser linda -sus aguas con poco profundas y resulta ideal para el snorkel-, cuenta con un montón de servicios como estacionamiento, bares, hotel, alquiler de reposeras y sombrillas, entre otras cosas.

Una noche en el hotel Pullman Timi Ama Sardegna, en Villasimius, cuesta 3.570 pesos.

7. Cala Brandichi (Cerdeña). Cerca de San Teodoro, en la costa este, es un rincón paradisíaco al que se llega en auto o a pie. La playa es de arena blanquísima y poca profundidad, ideal para ir con los chicos.

Detrás de la playa hay un oasis natural con numerosas aves acuáticas. Se dice que aquí en 1867 Giuseppe Garibaldi se embarcó para llegar a Piombino e intentar liberar a Roma del Estado Pontificio.

8. Baia delle Zagare (Puglia). La costa del Gargano regala aquí asombrosos panoramas, con una lengua de arena suave y clara, de un kilómetro de largo, atrapada entre las altas rocas calcáreas de una ensenada constelada de grutas marinas.

Se llega por vía marítima o gracias al ascensor de un hotel excavado en la roca. Una noche en este hotel de ubicación privilegiada, llamado justamente hotel Baia delle Zagare, cuesta desde 99 euros en septiembre, la habitación doble.

Frente a la playa de agua turquesa y esmeralda surgen del mar dos enormes farallones.

9. Punta della Suina (Puglia). A pocos kilómetros de Gallipoli, en la costa jónica del Salento, se encuentra esta deliciosa playa con un bar sobre una terraza panorámica.

Oculta por un denso pinar, pero de acceso sencillo, la playa consiste en un largo tramo de arena jalonado de pequeños grupos de farallones donde el mar muestra colores que van del azul al esmeralda.

10. Grotticelle (Calabria). Ubicada sobre un bello tramo de la Costa de los Dioses de Capo Vaticano, sobre el mar Tirreno, Groticelle está formada por tres playitas contiguas de arena muy fina y pequeños promontorios que bajan hacia un mar transparente.

11. Marasusa (Calabria). Es una de las playas de Tropea, al pie del pueblo, donde el mar parece el Caribe y la arena está formada por microguijarros que vuelven al agua aún más bella y sugestiva.

A sus espaldas queda el santuario de Santa Maria dell’Isola, que antiguamente estaba totalmente rodeado de mar.

12. Cala Monte Di Luna (Campania). Olivos antiquísimos ocultan, en la provincia de Salerno, pequeños promontorios coronados de torres y rodeados de un agua límpida que invita a sumergirse. Lo mejor es navegar a lo largo de la costa con los marineros que conocen anécdotas y leyendas de cada pequeño rincón.

Dicen que su nombre deriva de que por su ubicación, la luna parece surgir de esta montaña. También hay quienes dicen que, a la distancia, se puede ver una luna tallada en la roca. Una excursión que sale de Marina de Camerotta, en Salerno, cuesta 15 euros.

13. Arenella (Toscana). Sobre el lado oriental de la isla del Giglio está el lido de la Arenella, uno de los pocos tramos de costa adonde es fácil llegar. Enfrente se levanta el bello promontorio del Argentario. En la playa se ofrece alquiler de sombrillas , hamacas y sillas, botes a pedal y canoas, entre otros servicios.

La isla tiene un política estricta en cuanto a la circulación de vehículos. De hecho, en agosto, plena temporada alta, los autos y las motos están prohibidos, salvo que te quedes más de 5 días. Hay dos compañías de ferry que  hacen los traslados desde Porto Santo Stefano (Monte Argentario) a Giglio. Dentro de la isla, la línea de bus Tiemme conecta Giglio Porto con Giglio Castello y Campese.

14. Spiaggia di Mezzavalle (Marcas). Es una sorprendente franja de arena fina sumergida en la vegetación mediterránea y dirigida hacia el Adriático.

Es difícil llegar y hay que llevar consigo agua y alimento, porque es una playa salvaje sin servicios. Pero vale la pena pasar allí el día, en esta suerte de refugio virgen rodeado de naturaleza y el arrullo del mar. Instrucciones para llegar aquí

15. Monterosso (Liguria). Es la única playa de arena de Cinque Terre, el lugar ideal para sumergirse y practicar snorkeling en el agua turquesa. En verano es muy concurrida, pero se la puede admirar desde el mar o fuera de estación, cuando se acentúa la atmósfera romántica y sugestiva del territorio.

Una noche en el apart Da Cate cuesta 2.300 pesos, mientras que en el Albergo Degli Amici, tres estrellas, cuesta 3.104 la habitación doble con desayuno.

ANSA y Clarín