El General Tubérculo y el Capitán Yuca, por Jesús Rafael González

El General Tubérculo y el Capitán Yuca, por Jesús Rafael González

En un nuevo episodio de la máquina del humor, el General Padrino López, experto en ciencias militares pero no en materia económica, le dice al país:

En el vértice de precio y rendimiento he ordenado asignar un General por cada rubro alimenticio; es decir, que va a haber un General- Jefe para el arroz, por ejemplo, que va a mostrar un mapa de la comercialización y distribución de ese rubro (…) con esto lo que buscamos es gobernar realmente los 18 productos primarios tanto de farmacia como de consumo” 

En el mismo momento aparecen los memes en las redes sociales, con lo apodos al encargado de la yuca, del plátano, de las caraotas, el de los tubérculos, entre otros, y así tendremos al Generalísimo Comandante en Jefe de los Huevos. Típico de nuestra idiosincrasia burlarnos de nuestra tragedia, en la que ahora quiere una vez más controlar el mercado económico con bayonetas y fusiles.

 

Economía Latinoamericana para idiotas:

En vista de las múltiples ideas grandes o “ideotas”  en materia económica que hemos visto en días recientes,  es importante refrescar la memoria muy rápidamente del fracaso de modelo populista Boliviano de antaño. Expropiaciones, nacionalizaciones, controles de precio, aumento del gasto público, impresión de moneda inorgánica, control de cambio, militares controlando la distribución de alimentos, entre otros muchos puntos similares a nuestra historia económica reciente enmarcados en el plan de la patria, desemboco en una crisis generalizada similar a la que hoy vivimos en nuestro país.

Bolivia fue tradicionalmente uno de los países más pobres de la América Latina, pero hoy luce mucho mejor que la Venezuela de la era chavista, que a pesar de los grandes ingresos ha multiplicado los pobres y acabado con el aparato productivo del país.

La historia boliviana,  ha estado signada por la inestabilidad expresada en innumerables golpes de estado y dictaduras de diferente tipo, en un contexto general en el que las Fuerzas Armadas intervenían frecuentemente en la política del país. Como resultado de las políticas populistas,  y los golpes y contragolpes, el modelo económico boliviano acabó con su aparato productivo, sólo para ilustrar el tema voy a mencionar dos puntos: control de cambio de cambio y la inflación en el periodo comprendido entre 1982 y 1985.

-Control cambiario: la cotización tuvo un crecimiento exponencial que llevo el cambio oficial al no tener suficientes dólares para motorizar la economía y generarse un marcado paralelo fomentado por la corrupción oficial, el dólar se llego a cotizar de 200  a 1.050.000 bolivianos.

-Inflación: en el mismo período fue creciendo a un ritmo descomunal acumulando para diciembre del 1985 un estruendoso 8.170,5% de inflación acumulada, con variaciones mensuales de hasta 282,7%. Según las cifras oficiales del propio Banco Central de Bolivia. A medida que aumentaba la inflación los distintos presidentes realizaban ajustes progresivos del salario, entrando en una espiral  fuera de control, y cualquier parecido con lo que hoy vivimos en Venezuela no es pura coincidencia, es el comportamiento natural de modelos de excesivo control que ha demostrado su fracaso en todos los casos donde se tomaron medidas similares, por eso no es de extrañar los resultados que hoy tenemos en el país.

La solución:

En términos médicos la enfermedad de la económica boliviana llevo a tomar medidas radicales para poder poner control a la insoportable situación y para reorientar al país se decidió promulgar un decreto conocido como el 21.060  en el que se pueden resaltar los siguientes puntos:

-Se estableció un régimen de cambio único y flexible, implementado por el Banco Central de Bolivia a través de un sistema de subastas, haciendo que la paridad con la divisa norteamericana quedara fijada por el mercado.

-Se autorizó a todo el sistema bancario a operar con moneda extranjera, permitiéndose la apertura de cuentas en cualquier divisa.

-Se liberaron los intereses.

-Se abolieron las restricciones al comercio exterior, eliminándose prohibiciones y cuotas, y se fijó un arancel único del 20% para todas las importaciones, aunque esta medida luego fue modificada parcialmente.

-Se eliminó la inamovilidad laboral y se dispuso la liberación de los salarios del sector privado –que de allí en adelante no estarían sujetos a fijación gubernamental– decretándose el fín de la indexación que existía y del salario mínimo.

-En el sector público se congelaron los salarios hasta diciembre de 1985, se unificaron gran cantidad de bonos compensatorios que existían y se congelaron los cargos.

-Se mantuvo la liberación general de precios ya establecida, meses atrás, por el gobierno de Siles Zuazo.

-Se elevaron los precios de los derivados del petróleo, llevándolos al nivel internacional, así como los de otros bienes y servicios provistos por las empresas públicas. El precio de la gasolina pasó de 4 a 30 centavos de dólar por litro.

-Se adoptaron diversas disposiciones para controlar efectivamente los flujos financieros, los salarios y las contrataciones de personal de las empresas públicas.

-Se disolvió la Corporación Boliviana de Fomento y la Empresa Nacional de Transporte Automotor, pasándose sus bienes a departamentos y municipios, y se abolieron todos los monopolios excepto los que favorecían al estado en el campo de los hidrocarburos, telecomunicaciones y algunos otros sectores más. Se eliminaron los subsidios.

-A diferencia de lo ocurrido con los “paquetes” anteriores de ajuste, el Decreto 21.060 no promulgó ningún aumento general de salarios.

Como resultado de esta revisión estructural de la economía los indicadores reflejaron una mejoría sustancial, logrando una desaceleración de la inflación, una mejora del salario básico real, un crecimiento del PIB y una mejora en el empleo, aumento de la producción nacional, mejora del abastecimiento, entre otras, que a pesar de intentar demonizar las reformas económicas sentaron las bases para mejorar el desarrollo económico y social.

1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996* 1997*
Crecimiento del PIB -1.0 -2.5 2.6 2.8 2.7 4.7 5.3 3.4 4.2 4.8 3.7 3.9 4.2
Déficit Fiscal (1) -8.1 -2.3 -6.7 -5.7 -4.5 -5.8 -4.9 -6.8 -6.0 -3.2 -1.9 -2.0 -2.8
Inflación en % 8,170.5 66.0 10.7 21.5 16.6 18.0 14.5 10.5 9.3 8.5 12.6 8.0 6.7
Desempleo (2) 5.8 7.0 7.2 11.6 10.2 9.5 7.3 5.4 5.8 3.1 3.6 3.5
Salarios Reales (3) 77.5 72.1 94.7 119.9 126.2 129.7 126.6 132.7 134.4 145.0 147.2 174.2
(1) Del Sector Público no Financiero
(2) Según estimaciones oficiales y de CEPAL
(3) Base enero de 1985 = 100, promedios anuales. La metodología varía ligeramente a partir de 1993.
(*) Datos preliminares

El que escucha consejos llega a viejo:

El ex presidente de República Dominicana Leonel Fernández a solicitud del Presidente Maduro le entrego hace un par de meses sendas recomendaciones en la misma línea de las medidas tomadas en Bolivia en 1985, pero la decisión del gobierno fue ignorarlas y radicalizar la metida de pata. Ahora el Ministro de la Defensa entre mapas y láminas de power point, empuja a la institución armada por la vía segura al fracaso, pues no hay en la historia un solo ejemplo positivo de medidas económicas en esta dirección.

El partido comunista Chino lo sabe y en su plan estratégico 2016-2020, aprobó una medidas tendientes a liberar el sistema económico, la Cuba castrista moribunda suplica reformas inmediatas y en nuestra patria el conductor nacional decide monta a toda la tropa en la ruta del desastre. Por eso, mi humilde recomendación a los generales es que busquen y lean de la historia económica reciente de latinoamericana, donde podrán encontrar abundante literatura que los oriente en las difíciles decisiones que tienen que tomar, la ruta al fracaso está garantizada por la revolución de Maduro, ustedes deciden si continúan es este autobús o se bajan en la próxima parada, pues como diría Juan Luis Guerra esa guagua va en reversa.

Antes de un ataque de ansiedad vea a Juan Luis Guerra y piense si vale la pena ir a marchar el próximo 1 de septiembre.

Jesús Rafael González

@chuogonzalez

Exit mobile version