Julio César Arreaza B.: Impusimos la agenda

El capitán Cabello quería un candelero y recorrió Venezuela con un fósforo en la mano, pasando por encima de la voluntad popular y gritando que nadie iba a entrar y salir de Caracas, pero la alternativa impuso la agenda, coordinó la concentración más grande de América Latina completamente en paz. Amanecimos inspirados. Quedó claro que el régimen no quiere hacer elecciones porque le tiene pánico al pueblo, a la ola de votos en contra, quedó retratada la minoría que es; quedó claro la demanda de cambio, prácticamente tuvimos un paro nacional.

El 1S esplendió en todo su cuerpo la desobediencia civil. Vencimos  la guerra sicológica del G2 cubano, el pueblo activó su derecho al RR. Sabemos que queremos y hacia donde vamos. Triunfamos lo que queremos derrocar al hambre, el dolor, las enfermedades y las ofensas, los que defendemos el derecho a la vida, los que queremos un país distinto y que no sigan matando a nuestros jóvenes. Habló la calle, comienza una nueva historia. La soberanía popular dio un contundente mandato a la AN para que sustituya por la vía constitucional al CNE y TSJ express.

Yo no sé qué clase de demonio yace en la cabeza de la señora Lucena y demás rectoras psuvistas del CNE, a veces pienso que son totalmente inconscientes del drama que provocan con su conducta anti patria y antidemocrática al incumplir con su rol principal de apegarse fielmente la libre expresión de la soberanía popular y defensa del voto. Es contranatural su defensa absurda de un régimen forajido y su irrespeto a los ciudadanos contra quienes se ensañan con la carrera de obstáculos en que han convertido el RR. Ustedes, señoras, están aludidas directamente por el pueblo, pienso que no pueden dormir tranquilas con el alma oscura. Manipular y trasladar  descaradamente la realización del el RR para 2017 es simplemente un fraude a la voluntad ciudadana.

Ante el delincuencial desconocimiento de la soberanía popular, el incumplimiento contumaz de la Constitución, la represión abierta e impune y el impedimento a la salidas constitucionales de la profunda crisis sistémica, la mayoría de venezolanos con clara conciencia de sus derechos se está rebelando contra el cepo chavista- castrista y quiere votar democráticamente por un cambio de régimen y  recuperar la senda de la libertad y la democracia. El golpe que dimos es el estruendoso ruido de las cacerolas vacías y la activa presencia del pueblo en la calle exigiendo el respeto de sus derechos. El reto es capitalizar el descontento por el rechazo que siente la mayoría, por los presos políticos, uno por cada hora, al margen de toda legalidad, los despedidos, los agredidos y los que mueren de mengua por falta de comida y medicinas. Los maltratados, estafados y violados en sus derechos son la causa principal de nuestra lucha democrática.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!