Omar Ávila: Magnicacerolicidio

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Los venezolanos no solo perdieron el miedo, sino también le perdieron el “respeto” a la “máxima autoridad” de Venezuela: Nicolás Maduro. Y cómo no hacerlo cuando este le saca la madre al presidente de la Asamblea Nacional y se burla de las necesidades de los venezolanos.

Por Omar A. Ávila H. / @omaravila2010

¿Qué pensará Nicolás luego de ese recibimiento en Villa Rosa, Nueva Esparta? Él como que creía que la gente lo recibiría con las manos abiertas por la entrega de unas viviendas del programa Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, pero quedó demostrado que los margariteños no se dejan chantajear, y cuando hay hambre no hay soborno que valga. Todavía queda dignidad. Así lo demostró el pueblo neoespartano.

Aunque digan que cacerolazo no tumba gobierno, al menos quedó demostrado que si retumba en los oídos de Maduro. Lo interesante de este episodio de Villa Rosa, es que este sector se encuentra en el municipio García, una de las localidades que por ahora es gobernada por los rojos rojitos.

La señora Marcano por su valentía debería ser declarada hija insigne de Margarita, la misma ciudad de la heroína Luisa Cáceres de Arismendi, asimismo la cacerola debería ser expuesta al Museo de Mariño.

A Eudys Marcano me imagino que el gobierno la acusará de intento de magnicidio –magnicacerolicidio- o sino de infiltrada de la CIA y Maduro le va a pedir al TSJ que saque una sentencia prohibiendo la venta de ollas y de cacerolear.

Qué dirá la ministra de la mujer ante esta agresión, ¿demandará a Maduro? Porque lo que sí está claro y lo vio toda Venezuela y el mundo es que el único delito cometido es el de violencia de género, aunque ahora salgan algunos acólitos del régimen diciendo que fue un montaje de la oposición y que por el contrario, el primer mandatario nacional fue recibido con besos y abrazos, en vez de con un estruendoso cacerolazo, acción mundial de protesta.

El gobierno que todavía anda loco con la marcha del 1S, que aun cuando insisten en su tesis de que ese día fue derrotado un golpe de Estado –guión, novela que me hace recordar los mejores tiempos de Delia Fiallo- sin embargo, el único golpe real fue el que le dio Nicolás Maduro a esta sexagenaria en Villa Rosa.

Más de 30 detenidos por los hampones del SEBIN, luego de que el pueblo de Villa Rosa usara las únicas armas que tenemos los demócratas –unas ollas sin comida y unos sartenes sin aceite– Entiendan que en nuestra Venezuela hay hambre, hay crisis y por ello la necesidad de salir de un gobierno que no aporta soluciones a los problemas, sino que por el contrario, los agrava cada día más.

Un régimen al que le encanta intimidar con persecución, amenazas de cárcel, este capítulo les debe preocupar de sobremanera haber llegado a esto, ya que a pesar de sus múltiples anillos de seguridad, no pudieron evitar que un pueblo enardecido, harto, traspasara todas estas barreras. Si esto les ocurrió a ellos, que quedará para todos nosotros que no contamos con quien nos proteja del hampa.

En fin, está más que claro que Maduro lo ha perdido todo: desde la calle, el pueblo, la vergüenza y que muy pronto perderá la presidencia. En cualquier escenario Nicolás está revocado: en el firmazo, en la calle, en la recolección del 20% y con votos, por eso utilizan al “ministerio de asuntos electorales” para tratar de evitar el referendo revocatorio.

Omar A. Ávila H.
Diputado a la Asamblea Nacional
Teléfonos: 04125999733 // 04166065484
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