Niñas de 10 y 11 años están quedando embarazadas en Venezuela

Niñas de 10 y 11 años están quedando embarazadas en Venezuela

Embarazo Adolescentes embarazo precoz980

 

Entre 15 y 16 años: la edad promedio de las jovencitas que llegaban embarazadas a la Unidad de Sexualidad y Salud Reproductiva para Adolescentes, ubicada en la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (CHET), en Carabobo, cuando fue creada en el 2010. Dato que alarmaba a los especialistas que las abordaban. Hoy: la preocupación es mayor. Tristemente se están ‘embarazando’ entre los 10 y 11 años, publica El Carabobeño.





Ana Isabel Laguna || @anaisabellaguna

Casos que forman parte de las estadísticas que mantienen a nuestro país como el segundo a escala de Latinoamérica con mayor número de embarazos precoces. Aunque en los últimos 5 años viene liderando en este problema de salud pública, de acuerdo con los registros de la Organización Mundial de la Salud.

“Urge la necesidad de difundir y crear conciencia sobre la importancia de la salud sexual en los jovencitos. Nuestras adolescentes se están iniciando muy tempranamente en la sexualidad, antes de la primera menstruación”, reveló la doctora Banesa Sanabria, especialista en salud sexual del adolescente, médico adjunto al servicio de ginecología y obstetricia de la ciudad hospitalaria Dr. Enrique Tejera, y quien dirige esta unidad.

Ante este aterrador fenómeno, la especialista se pliega al lema de este año de la OMS: “Romper el silencio”. Y la palabra clave es la “comunicación”. “Envuelve el concepto de mirar un árbol y ver todas sus ramas, y de allí florecen los valores, es decir, sus frutos. Por eso, tenemos que hablarles a nuestros niños y adolescentes sobre sexualidad. Todavía hay padres con el cuento de que los ‘bebés los trae la cigüeña”.

embarazoprecoz
Con un patrón común

Las jovencitas que acuden a esta Unidad de Salud Sexual y Reproductiva, en su mayoría, provienen del municipio Tocuyito y de las zonas adyacentes a la CHET. Y presentan un patrón común: Provienen de familias disfuncionales, patrones repetitivos como que su mamá tiene 24 años y ya su hija de 12 años también salió embarazada a su misma edad. En algunos casos, coinciden en estratos sociales, hay pérdida de escolaridad, promiscuidad, alcoholismo, drogadicción, abuso sexual, incluso, hasta llegar a incesto. Y llegan al control prenatal tardíamente, cuando ya presentan alrededor de las 16 semanas de gestación, con amenazas de pérdidas, además de desnutrición.

“Factores que a mí me gustaría eliminarlos en lo que a sinónimo de adolescencia se refiera. Es que ellos son como unas esponjitas moldeables, en este momento de sus vidas las hormonas están en el nivel más alto, con síntomas que no pueden controlar como es la desubicación temporal, la contradicción, la omnipotencia. Esto forma parte de su síndrome normal de la adolescencia. Pero hay que llevarlo a cierto límite, trabajarlo y tratarlo para poder eliminar estos factores de riesgo”, advierte la doctora Banesa Sanabria.

La pérdida de valores, también sería otra de las causas.“Pero, es que muchas personas no apuestan a ellos. Trabajar con ellos es ir al campo, compartir con ellos, oír sus necesidades, es incorporarlos a esa lucha, porque los adolescentes se escuchan entre ambos. Allí está la clave. Y quizá el fracaso de ciertas campañas es que utilizan una figura de la televisión, toda glamurosa, transmitiéndoles un mensaje, tiene que ser un chico hablándole a su par”.

Analiza la doctora Sanabria que los lineamientos para abordar a los adolescentes, están bien realizados, porque han sido elaborados por personas preparadas en el tema. Quizás lo que pasa es que si se quedan guardados en una computadora o en un libro, tampoco se logra nada. Para que estas políticas tengan efectos, insiste en que hay que hacer partícipes a los jóvenes de lo que queremos hacer con ellos.

¿Y cuál es la manera de dirigirnos hacia nuestros niños y adolescentes? ¿A partir de qué edad se les habla de sexualidad? “Parte del programa S.O.S que tenemos en la Unidad son las conferencias en institutos educativos y comunidades. Y es desde el maternal que tenemos que hablarles  y enseñarles a nombrar por sus nombres sus órganos genitales, deben de conocer y saber sobre su sexualidad. Es de saber que las familias se clasifican en restrictivas, abiertas, permisivas y dependiendo de cada  familia se debe hablar del tema”.

Sanabria observa que todavía hay familias que se horrorizan cuando se les habla de un tema de sexualidad, de infecciones de transmisión sexual y sobre los métodos anticonceptivos. “Piensan que tú le estás dando una herramienta para que salgan a la calle a ‘comerse el mundo’, porque tienen conocimiento. ¡No,es así! Por la Web y los medios de comunicación se habla de la sexualidad, pero hay que hablarles a través de los cinco sentidos, lo que se ve, lo que se oye, lo que se palpa, lo que se escucha, lo que se prueba. Buscar la manera de cómo llegarle a la población, no solamente a los adolescentes, para prevenir estas consecuencias tan lamentables”.

El déficit de anticonceptivos también estaría influyendo.“Y en eso también hay que educarlos; buscar las herramientas y hacerlo con las personas preparadas. No podemos buscar información del amigo, del que está al lado, del vecino, del que no está preparado, porque muchas personas no buscan las herramientas porque piensan que ‘se las saben todas”, sentencia la especialista.

Aumentan casos de VPH, sífilis y gonorrea

Hay repunte de infecciones de transmisión sexual, como de sífilis y de gonorrea, las cuales se pensaba habían ‘quedado en el pasado’, de acuerdo con lo reportado en la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva de la CHET. Prevalecen en las chicas. Pero lo que más le eriza a la doctora Sanabria es que la infección que encabeza este cuadro es el Virus del Papiloma Humano.

Anteriormente, nuestras mujeres tenían cáncer de cuello uterino a causa de un virus de papiloma humano, a partir de los 50 años de edad. Ahora, este promedio también ha bajado: adolescentes de 15 años ya se les diagnostica y con cáncer de cuello uterino a los 24 años de edad. “Esto tiene muchos factores de riesgos, como la promiscuidad, no acudir al ginecólogo que es el mayor error porque 3 segundos te pueden salvar la vida”.

Sobre la lucha de que se termine de aprobar en el país la vacuna contra el VPH, para la doctora Sanabria el mejor antídoto es la prevención. Y aunque se ha demostrado que son 100 por ciento efectivas, solo son específicas para dos tipos de cepas del VPH y este virus se ha multiplicado sobre las 200 cepas. Por lo que el mejor emblema sería la educación sexual.

El VIH y Sida también recobran importancia. Al menos, al día entre 10 y 15 casos de las jovencitas que se acercan a esta Unidad de la CHET presentan estas anomalías. Se registran hasta en niñas de 11 años con embarazos múltiples.

Ante este panorama no tan alentador, el desenlace que se avizora es fuerte, por la situación que hoy tenemos los venezolanos.

¿Qué hacer?

De acuerdo con lo descrito por la doctora Banesa Sanabria:

-Que el Estado vaya de la mano en la lucha por mejorar esta situación. Ya los lineamientos en políticas públicas para esta área están perfectamente hechos. En la ejecución está la interrogante.

Hacia los padres: Buscar orientación. Unirse en buscar herramientas y hay personas preparadas para brindarles esas estrategias, para que sepan orientar y educar al adolescente.

A los colegios, orientadores y educadores: A prepararse cada día más para poder brindar la orientación y educación sexual que necesitan los adolescentes, para evitar todas estas complicaciones y no pierdan sus proyectos de vida.