Barquisimeto celebra 464 años de su fundación

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Barquisimeto celebra 464 años de su fundación. En la evolución del tiempo su desarrollo quedó a merced de la bifurcación de ideas instauradas en las instituciones públicas creadas para velar por el desarrollo y crecimiento de la población, pero que la han sumido en el caos. Ante el descontrol desmedido, los barquisimetanos, aguardan por un espacio de armonía y oportunidades, publica El Informador.

REDACCIÓNELINFORMADOR.COM.VE/Wilmary Montilla

“Exponencialmente descoordinado” ha sido el crecimiento de Barquisimeto, que hoy celebra 464 años de su fundación. Sumida en un caos universal de servicios públicos con fallas, infraestructuras en estado de abandono y áreas verdes en deterioro. Los ciudadanos aguardan en un intersticio con las esperanzas en tener una ciudad con oportunidades, aunque la realidad instaurada en la pérdida de la institucionalidad estructurada, es otra. Bifurcación de ideas de líderes y directivos han afianzado el caos como parte de un todo dentro de la ciudad.

“El instrumento rector no está funcionando. La sociedad civil produjo los trabajos técnicos que se requieren. Ahora está en manos de las autoridades del Concejo Municipal darle ejecución al proyecto de actualización del Plan de Desarrollo Urbano Local (PDUL)”, expresó Raúl Azparren, directivo de la Fundación Sociedad Amigos de Barquisimeto (Fundasab).

Esta ordenanza requiere de una reforma que fije posición y solución a la problemática de espacios “improvisados”. Azparren indicó que la planificación es inexistente. Recordó que la Fundación entregó un proyecto para la recuperación del Parque Ayacucho el año pasado y aún no han tenido respuestas de la Alcaldía de Iribarren.

“Las áreas verdes son vitales para el ciudadano. Tenemos grandes potenciales, pero no han sido debidamente cuidados. Está el caso de Macuto y el Valle del Río Turbio. Este último está haciendo explotaciones indebidas y no vemos que se proteja”, acotó Azparren, a lo que indicó que también existen proyectos para embellecer la ciudad que no han sido continuados. Por ejemplo, las recuperaciones del Parque del Este y Oeste. Estos son espacios de esparcimiento para niños y adultos, pero el deterioro en el que se encuentran, desmotiva a la interacción de actividades recreativas.

El Parque del Oeste fue planteado en una antigua gestión de la Alcaldía de Iribarren y quizás por la situación país no se le dio continuidad a la elaboración del proyecto.

En una “visión” anhelada de solventar la problemática del transporte público, el Sistema de Transporte Masivo de Barquisimeto se “apoderó” de las vías centrales de la ciudad, pero según Azparren esto no fue coordinado ni mucho menos estudiado como se debía.

“Es necesario que para darle funcionalidad se realice un estudio técnico, porque con ello lo que hicieron fue entorpecer el flujo vial. ¿Han podido coordinar las conexiones en la avenida Venezuela?. Lo que no se coordina lo que hace es complicar en vez de solucionar”, expresó.

Visualizó que en lo sucesivo para crear armonía en la ciudad deben conjugarse las alcaldías de los municipios Iribarren, Crespo, Torres y Palavecino, dado a que Barquisimeto es un “eje de operaciones” y muchos se trasladan para trabajar y se regresan a sus hogares. Es por ello que las autoridades con competencia deben tener la “visión futurista” de brindarle a los ciudadanos un traslado seguro.

Existe un principio metafísico que señala “como es arriba es abajo”, es por ello que Miguel Nucete, ex directivo de la Fundación para el Desarrollo de Centroccidente (Fudeco), expresó que “si al país le va mal en el área de desarrollo económico y social, a los estados del interior también les irá mal”.
Indicó que la lucha de poderes políticos que se han instaurado en las instituciones públicas, han logrado que el trabajo sea descoordinado y acreciente el caos de la ciudad.

“La Alcaldía y Concejo Municipal desarrollan los lineamientos. La coordinación entre todos los actores debe tener una línea unificada que debe ser el bienestar del ciudadano, no el partido político. Todos actúan por un interés que va direccionado en diferentes vertientes”, indicó Nucete.

Barquisimeto es una ciudad llena de potencialidades. Una de ellas según Nucete, es el turismo. Climas áridos, fríos y templados, le dan una biodiversidad que con visión pueden ser potencializadas como un referente nacional.

“La ciudad es un cruce de caminos. Eso te da un potencial industrial notable. Ninguna ciudad tiene el proyecto de Mercados Mayoristas. Creo que todos esos elementos pueden ser potencializados. Repito, sin cambio político económico no puede haber desarrollo”, acotó Nucete.

Lamentó que el caos ha generado anarquía en las instituciones. “Todos hacen lo indebido y no hay organismo que sancione”, afirmó. Este elemento genera según su criterio mayor deterioro de la funcionabilidad.

Sin embargo, rescató el sentir del barquisimetano, quien a pesar de las condiciones del país, sigue siendo un ciudadano humano, servicial, ameno y que sabe brindarse a los demás. “Siento que la anarquía aún no llega a la gente”, dijo. Es más probable que un ‘guaro’, si te quedas accidentado en medio de la calle, sea el que te ayude a empujar el vehículo, o cambiar un caucho sin aire. El fulgor larense queda aún en la reminiscencia del caos y la crisis, como una esperanza incandescente del gentilicio popular.