La Cumbre de una Revolución No Alineada, por Michele Vielleville

thumbnailMicheleViellevilleEl Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL) ha representado un importante evento para congregar cerca de 120 países, miembros de América Latina y el Caribe, Europa, África, y Asia. Desde 1961 sus miembros se han reunido para construir lazos de hermandad, dedicando profundos esfuerzos para orientar una lucha emancipadora de sus pueblos, que históricamente compartieron un mismo pasado de opresión, pero también de independencia y de desarrollo. Mayormente, el país sede de este encuentro asume un papel de liderazgo, en tanto tiene que encargarse de llevar a cabo la gestión de la agenda de los temas que tendrán que ser considerados como prioridad mundial, que representen la voluntad de todos los países, en el marco de un ambiente en el cual ninguna hegemonía constriña sus intereses sobre los derechos de los demás pueblos. Ese es el rol que deben adjudicarse todos los países organizadores. Pero ello parece no ser del todo congruente con el país anfitrión de este año, Venezuela. O más específicamente, con su gobierno.

En  el marco de esta XVII Cumbre, desde el gobierno de Nicolás Maduro se ha intentado maquillar la realidad. Ahora, en la Isla de Margarita se está emprendiendo una carrera a última hora, contra el reloj, como es de costumbre por este régimen, para tratar de abastecer los supermercados, con alimentos y productos de todo tipo, además de desplegar todos los cuerpos de seguridad, que hasta ahora habían estado ausentes en esa entidad. Pero la verdad es que estamos en el momento cumbre, el nivel máximo de una Revolución que superó el límite de lo aceptable, y que no se encuentra alineada con las verdaderas necesidades de la ciudadanía. Una revolución que ha hecho más pobres a los venezolanos. Que destruyó el aparato productivo, y que malgastó nuestras riquezas. Que convirtió la corrupción y la ineficiencia en su principal práctica política. Que ha tratado de diseñar un neo-lenguaje, al estilo Orwelliano, en donde la comunicación se manipula para tratar de tergiversar la realidad de un país que actualmente se encuentra sumergido en la peor crisis de su historia, llamando guerra económica a la economía de guerra propiciada por sus errores, tratando de posicionar el concepto de régimen y/o madurismo, como sinónimo de pueblo, cuando denotan aspectos diametralmente distintos, pues es más que notorio como el pueblo venezolano manifiesta su profundo rechazo y desapego hacia Nicolás Maduro y su gobierno. Decir que pueblo y régimen sean lo mismo, es una absoluta paradoja.

Entonces, la Cumbre de una Revolución No Alineada es el momento que actualmente nos ha tocado vivir. La situación límite de un gobierno ineficiente, que no se ha puesto en sintonía con el malestar generalizado, que ignora el hambre que crece por doquier Al respecto, son alarmantes los recientes números dados a conocer a la opinión pública por la empresa consultora More Consulting: en un estudio realizado entre los días 8 y 12 del mes de agosto, con un total de 2.000 interrogados, se concluyó que cerca de 47,9 % de los entrevistados comen 2 veces al día, lo que representa un total de 14,4 millones de venezolanos que se encuentran sometiéndose a  esa dieta; a diferencia de ese número sólo un 28,4% de los interrogados, aseguró que comen 3 veces al día; en proyección ello representaría un total de 7,4 millones de ciudadanos que solamente se encontrarían alimentándose de forma óptima. La situación más grave es la que muestra que 24,2% de los entrevistados come dos veces al día sin ingerir ningún tipo de proteína, cifra que en proyección representaría 7,3 millones de habitantes.

 

Del mismo modo la Cumbre de una Revolución No Alineada se manifiesta cuando es mayor el rechazo, el desapego del pueblo, la desaprobación, que la aceptación de su principal figura gobernante. Los  números de la firma anteriormente citada corroboran esta aseveración cuando señalan también que, desde abril, la evaluación de Maduro se encuentra entre el 21,8% y 18,4%, mientras que al chavismo tan sólo 20% hacía una evaluación positiva (números que incluían tanto a moderados como a chavistas extremos, vale recalcar).

 

Así las cosas, en un acto de desesperación política, en las últimas horas el régimen ha emprendido nuevas maniobras. Tratando de silenciar el malestar social que desde hace semanas impera en la Isla de Margarita, (como en el resto de Venezuela), se ha suspendido el libre tránsito a esa entidad. Específicamente se les ha impedido a los diputados de la MUD sesionar en la isla, en un acto de arbitrariedad que evidencia aún más el carácter autocrático del régimen ante los venezolanos y el mundo. También se han detenido a varios dirigentes políticos de oposición. Todo parece apuntar a una estrategia política que pretende bajo cualquier medio acallar las voces de millones de venezolanos que quieren manifestar su inconformidad. La intención es diseñar una ilusoria normalidad. Ya el banquete ha sido servido. ¡Pero la voz del pueblo es incontenible! La Cumbre del Cambio alineado con la Nueva Venezuela está a la vuelta.

 

@MichVielleville