Leonardo Prieto y Elizabeth Castillo: Parar o seguir adelante

Extraemos del pensamiento de Martin Luther King “si no puedes volar entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar entonces arrástrate, pero hagas lo que hagas, sigue moviéndote hacia adelante.” Muchas veces queremos encontrar la manera de cómo seguir adelante tomando decisiones. En momentos nos llenamos de conflictos internos para conseguir una respuesta conveniente según nuestros deseos pero, algunos no dan el primer paso para el cambio.

En tiempo de crisis, nos desesperamos para lograr un objetivo sobre nuestras metas forzando de alguna manera nuestra capacidad y si logramos entender cómo hoy día hemos llegado como especie, es porque en las situaciones más difíciles nosotros desarrollamos mayor inteligencia colectiva.

Recordemos cómo se inventó la rueda, dícese hace más de 5.000 años, para transportar personas o mercancías, o como otros de muchos inventos llegaron a ser los mayores descubrimientos de la historia, es allí donde nos daremos cuenta que el común denominador siempre fue la necesidad del hombre, incluso hasta la convivencia en la polis como lo definían los griegos o, si buscamos uno de los conceptos de política definida como el arte de asociarse, precisándolo Aristóteles en su ejemplo respecto de un cazador, un herrero y un cocinero, los tres pasaban hambre hasta el momento en que quisieron asociarse y fue entonces cuando el herrero hizo un arma más efectiva para el cazador, el cazador con esa arma obtuvo más presas, y él se las trajo al cocinero, y éste último elaboró banquetes para los tres y nunca más pasaron hambre; por tanto, lo que era un problema antes se convertiría en la solución.

Trayendo esto a nosotros hoy día, debemos sentirnos bien seguros que ante la dificultad y las crisis, contamos con la capacidad como raza de poder superar la adversidad, pero lo más importante, no es solo el estar seguro, sino saber que continuamente es necesario ir hacia adelante, y quizás enfrentar la adversidad como lo decía una frase anónima “prefiero los errores del entusiasmo que la indiferencia de la sabiduría”. Es mejor tomar decisiones que saber de muchos temas porque al final del camino jamás se termina de saber cuál será la decisión correcta.

Aunque puedas errar en las decisiones que tomes o tengas un alto grado de posibilidad de equivocarte, toma siempre estos consejos: 1.- Saber que cuentas con la capacidad de la raza humana de enfrentar la adversidad, 2.- Tomar siempre decisiones aunque no sean las más favorables y, 3.- Ir siempre hacia adelante. Si no puedes correr, camina, sino puedes caminar, arrástrate pero sigue persistentemente hacia adelante.

 

Escrito por: Dr. Leonardo Prieto. Certificado N.1 en Venezuela en nivel 1 y 2 de Filosofía Kingiana de la Universidad de Rhode Island y Vicepresidente Redes por la Vida A.C

Abog. Elizabeth Castillo Medina. Magister en Derecho y Relaciones Internacionales (en curso) y Directora de Mediación de Conflicto Redes por la Vida A.C