En los océanos hay tres veces más de tipos de virus de los que se creía

En los océanos hay tres veces más de tipos de virus de los que se creía

La Gran Barrera de Coral: El mayor arrecife de coral del mundo, situado en la costa australiana, perdió en menos de tres décadas la mitad de su población. Sin duda es uno de los lugares más bellos del planeta, pero de seguir esta tendencia no quedará ni rastro en pocos años. Las causas de esta devastación fueron según los expertos el aumento de las temperaturas, las tormentas tropicales (cada vez más fuertes) y la inclusión de una especie de estrella de mar invasora, que se alimenta de coral. Todo esto y más, como la acidificación de los océanos son los restos que tiene que superar este ecosistema para recuperarse.
Foto archivo

 

Los biólogos han elevado a 867 el número de tipos de virus conocidos que viven los océanos, el triple de lo que se creía hasta ahora, según una investigación del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (ICM-CSIC) y de la Ohio State University (EE.UU.) que publica hoy la revista “Nature”. EFE

La elaboración de este nuevo catálogo de virus oceánicos aporta nuevos datos sobre su relevancia ecológica en la naturaleza y ha descubierto muchos genes funcionales en los virus que tienen un papel biogeoquímico en el océano.

El estudio ha concluido que las entidades biológicas oceánicas más pequeñas, los virus, aparte de muy abundantes, son mucho más diversos de lo que se pensaba, y son mediadores y moduladores de funciones biogeoquímicas oceánicas esenciales.

El trabajo ha sido posible gracias a las muestras recogidas por las expediciones Tara Oceans y Malaspina-2010, que dieron la vuelta al mundo estudiando los océanos.

Los investigadores recogieron muestras de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico y del mar Mediterráneo, desde la superficie hasta los 4.000 metros de profundidad, y en las muestras recogidas, concentraron los virus y utilizaron herramientas bioinformáticas para analizarlos.

“Hemos logrado reconstruir y catalogar una gran cantidad de virus genéticamente diferentes que se agrupan en grupos que comparten propiedades similares”, explicó en un comunicado del ICM-CSIC el profesor Simon Roux, del laboratorio del profesor Matthew Sullivan, en la Ohio State University, que ha liderado el trabajo.

“Este trabajo no sólo ha generado un catálogo relativamente completo de los virus oceánicos sino que también revela nuevos mecanismos con los que cuales los virus modulan los gases de efecto invernadero y la energía en los océanos”, apostilló Sullivan.

El trabajo ha utilizado las herramientas de la metagenómica y la bioinformática para unir los fragmentos de ácidos nucleicos de las muestras como si fueran un rompecabezas, con lo que se genera un “virioma del océano”.

Los investigadores han identificado 15.222 poblaciones virales que se pueden agrupar en, como mínimo, 867 grupos con propiedades similares, y muy diferentes unos grupos de otros.

“Esto triplica el número de virus oceánicos conocidos”, afirmó la investigadora del ICM Silvia G. Acinas.

“De estos 867 grupos, 38 son abundantes y comprenden la mayor parte de virus oceánicos. Y dos tercios de las 15.222 poblaciones se describen por primera vez en este trabajo”, precisó.

Según la investigadora del ICM y coordinadora de la investigación en virus en la expedición Malaspina, Dolors Vaqué, “estos resultados servirán para entender mejor el papel de los virus en las redes tróficas microbianas”.

Los investigadores también han detectado en los genomas de los virus varios cientos de genes funcionales, que tienen un papel biogeoquímico en el océano y que provienen de los huéspedes de los virus.

“Cada vez que un virus infecta una célula del océano, además de la infección, le puede aportar genes nuevos, con lo que los virus intervienen en los ciclos del nitrógeno y del azufre, probablemente modulando el funcionamiento de estos ciclos en el océano”, puntualizó José María Gasol, profesor de investigación del ICM y coordinador de la investigación en microorganismos en la expedición Malaspina.

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