Juan Claudio Lechín: Give peace a chance

 

Claudia Palacios (periodista ex-CNN) evita la polarización durante la presentación, en Nueva York, de su libro “Perdonar lo imperdonable” (Planeta, 2015), entrevistas a víctimas y victimarios del terrorismo colombiano.

“¿Se debe absolver a la tropa y también a los jefes guerrilleros?”, pregunto. “A la tropa, sí”, responde. Es un trago amargo pero en Nüremberg se juzgaron apenas a 700 criminales nazis, a los de jerarquía. Resulta caro, moroso y agresivo para una sociedad procesar y condenar a los miles de hijos de puta que participaron.

Se vulnera a la justicia ideal pero, en lo burdamente pragmático, la sociedad puede superar el pasado y reconstruirse. En cambio, con las dictaduras militares se sigue, 40 años más tarde, hurgando dolores. Es curioso —pienso—, cuando el Estado agrede, la víctima quiere venganza; cuando agrede la guerrilla, la víctima perdona.

“Claudia, ¿y los jefes?”, insisto. Ella no responde tajantemente. Nos quiere convencer  de otra cosa: que la paz es un trabajo de largo aliento; que debe ganarse de a milímetros (mejor si metros). Se nota que ella votó por el “sí” pero acata el “no”, sin deslegitimarlo como hizo Martín Caparrós, el periodista argentino.

A Claudia la estadía en Norteamérica le cinceló la sumisión a la democracia y el pragmatismo de que todo nuevo escenario debe ser usado para avanzar en la paz y no para polarizarla; realidades y no ideologías.

Parece que la tropa guerrillera será absuelta, los altos jefes no retornarán a la guerra (mejor si juzgados), y solo quedarán en el conflicto los mandos medios, los comandantes de frentes. Con esta realidad, la paz se habrá dado un enorme chance de avanzar en Colombia; lo cual es mucho para un país en guerra.