José Luis Zambrano Padauy: La pócima para las angustias

ThumbnailJoseLuisZambranoPadauyDe una gran cacerola humeante debe provenir el pérfido brebaje para lograr el desgate físico, la confusión tumultuosa y el quebranto de las audacias. El venezolano permanece inmutable, estupefacto, contenido en su accionar como si los pies fueran yunques y el alma estuviese consternada por el ataque de ánimas en desvelo.

Es más que reconocido lo complicado de la supervivencia nacional. El deterioro alimenticio resulta más que ostensible y las fachas delgadas se perciben hasta en quienes poseen una economía más inquebrantable. Nuestra sociedad pierde ya el asombro al percibir a tantos conocidos con el rostro enjuto, demacrado por la delgadez y los ojos desorbitados por un ayuno forzado.

Las continuas bromas de estar experimentando la dieta presidencial comienzan hasta a cansar, pues se escucha más como una consigna que como una guasa por la nueva complexión física.  

El socialismo y sus secuaces saben que estamos como hechizados por el pavoroso embrujo de los estacionarios, sufriendo una parálisis social sin precedentes. Ni siquiera porque pudiese existir un número significativo de creyentes de este sistema brutal y trastornador, pues los partidarios ya ni llegan al 20 por ciento.

Muchos pudieron sufrir privaciones en el pasado, pero nunca habían padecido de hambre en mayúsculas, con el peso que implica una nevera constantemente vacía por no tener ni el bolsillo resuelto, ni las oportunidades a la vista para aplacar una tormenta financiera que no escampa.

Frente a este embrollo desatado, me he creado una rara hipótesis sobre la pasividad y este adelgazamiento devastador. Probablemente seamos los conejillos de indias o pruebas de ensayo de una sarta de babalaos, brujos y perturbados hechiceros de este régimen compulsivo. Se ha dicho en varias ocasiones sobre los rictus satánicos y los vuelos de aviones perniciosos, lanzando desde los cielos unos polvos instantáneos para someternos a la mayor incapacidad de reacción a la virulencia de este Gobierno ilegal y despiadado.

Será el agua y nos tomamos un bebedizo de esencia de plantas de somnolencia, para adormecer hasta la reflexión de los más cultos. Nos hemos hecho a la costumbre que esta irregularidad es normal. Las triquiñuelas de quienes no están en el orden espiritual correcto, sólo pueden llevar al desplome momentáneo y a conducirnos por un tiempo determinado, hacia el acantilado de los contrariados.

Mientras la MUD seguía programando su accionar para el Referendo Revocatorio, destripando lineamientos hartamente repetidos y llevando mensajes positivos hasta a los más recelosos, los personeros comunistas se abalanzan hacia las brusquedades de su propia irregularidad y trampean la ley, deformando el sistema con sus trastadas malintencionadas, formalizando proclamas dislocadas y despilfarrando su injusticia con sentencias sin orden lógico en una democracia normal.

Hoy los invito a ingerir el antídoto de la esperanza. Los abominables se hacen trizas cuando el espíritu se alimenta con la sabia imperturbable de la fe. La lucha será implacable para estos meses, pero no podemos decaer, pese a ese encantamiento luciferino de aquellos que saben de su derrota cercana.

MgS. José Luis Zambrano Padauy

Director de la Biblioteca Virtual de Maracaibo “Randa Richani”

zambranopadauy@hotmail.com

@Joseluis5571