Juan José Moreno A.: Contra la burla gubernamental, elecciones ya

 

Con o sin razón, algunos sectores se empeñan en cuestionar la actitud de los partidos de oposición que  priorizan en la mesa de diálogo con el Gobierno lo político sobre lo económico y social, y ante tal postura podemos considerar que no están tan errados quienes ponen el acento en el tema político porque, como lo ha venido sosteniendo, Henrique Capriles, dadas la circunstancias y la burla del gobierno lo primero que debe ser resuelto a estas alturas del debate es el tema electoral. No hay otra.

Como reza el popular dicho, “lo primero es lo primero”; y Capriles lo repite con justificada insistencia, ya que para resolver la grave crisis económica y social que sufre el país, en lo que se debe insistir en este momento es en resolver el tema institucional, que es político, y la única vía la electoral. Porque, debemos preguntarnos, ¿cómo podría la oposición hacer entender a estos obtusos gobernantes que su modelo económico es errado y que para poner los alimentos y medicinas al alcance de la población no basta con los repetidos aumentos salariales que se anulan de manera automática casi desde el propio momento de su anuncio? Esto en principio; pero además, existe en el régimen una actitud que se radicaliza cada día más, como es su estrategia de la burla contra el país y la oposición democrática.

Insistente en su concepción de inyectarle a la población un tipo de mensaje que parte de la presunción de considerar que la gente es estúpida y se traga todo lo que se le ocurre a Maduro y a sus camaradas, el régimen se burla de quienes han accedido a dialogar con personeros tan reprochables por el pueblo como los hermanitos Rodríguez, el diplomático Roy Chardeton y el cuestionado gobernador Tareck El Aissame, especialmente por la presencia del Vaticano como acompañante institucional en este proceso. Esta burla se materializa en la negativa gubernamental de crear las condiciones apropiadas para mantenerse en la mesa de conversaciones. A cuenta gotas apenas libera a unos pocos presos políticos, pero mantiene su hegemonía sobre el TSJ en función de mantener la presión y desconocimiento de un poder legítimamente constituido como es la Asamblea Nacional. Y, peor aún, se empeña en su afán de ridiculizar y burlarse de la oposición que accedió, contrario a toda lógica, a que los diputados elegidos del Amazonas presentaran su desincorporación del Parlamento, pese a que no hay ninguna decisión sobre la presunta ilegalidad de su designación. No conformes con esto, los “cerebros” de esta burda maniobra, se niegan a aceptar la forma, para insistir ahora en que debe ser la Asamblea la que declare la desincorporación.

Otra inaceptable burla, que además de desatender uno de los puntos básicos  acordados en la segunda plenaria de la mesa de diálogo, es la referida a la apertura para permitir la habilitación del ansiado canal humanitario, lo cual posibilitaría la entrada de medicamentos donados por personas e instituciones en distintos países a venezolanos que los requieren, mayoritariamente con carácter de urgencia. En este caso, la burla llegó al extremo al imponerle  el gobierno, en primer lugar, trabas administrativas para descargar los barcos y movilizar la carga hacia su destino, para luego incurrir en el insólito acto del decomiso, traducido en la apropiación indebida de una mercancía donada por ciudadanos chilenos para ser distribuida en Venezuela por la organización internacional Caritas.
Y todo lo mencionado está ocurriendo en el marco del gigantesco escenario en el que se mueve el presidente Maduro, en esa especie de reality show en el que entran su programa diario “La hora de la salsa”, y ahora el estruendoso espectáculo denominado “Suena Caracas”, en el que se despilfarran cuantiosos recursos que se le niegan a una población que muere de hambre y por falta de medicamentos y atención hospitalaria.

La burla llega a tal extremo que, en medio de esta gran crisis y la gran expectativa creada en relación con el fulano diálogo, Maduro encadena a la red de radio y televisión del país para celebrar su cumpleaños, y no conforme con ello involucra en el patético acto nada menos que a uno de los principales acompañantes en el diálogo, al ex presidente Zapatero, para celebrarle sus pésimos chistes.

Es por ello que, volviendo a las condiciones y objetivos del diálogo, en el que se compromete la Mesa de la Unidad Democrática en nombre de todo un país que reclama el necesario cambio, debemos insistir en que el proceso iniciado con el acompañamiento internacional debe continuar, pero ya estas alturas y en virtud del rumbo que este ha tomado, el único punto para ser tratado en la próxima reunión fijada para el 6 de diciembre debe ser el electoral, simple y llanamente porque la población desea expresarse, pero ya, con carácter de estricta urgencia. No hay otra.

Twitter: @JJMorenoA