Pedro Castro: Salvados por la iglesia

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El régimen castro-chavista frente a la posibilidad cierta de que se le activará el Referendo Revocatorio, porque era seguro que se recogerían las firmas aun con las condiciones fraudulentas colocadas por el CNE de exigir el 20% por estados y no nacional como lo dice la Constitución, los llevo a instrumentar la doble estrategia de acabar con el RR a través de una jugarreta judicial con unas sentencias chimbas dictadas por tribunales plenamente manipulados por la banda de los siete, pero además instrumentar un “diálogo” con la única finalidad de ganar tiempo y distraer a la opinión pública con la posibilidad de otras “salidas” aparte del RR.

La jugada maestra del régimen fue involucrar al Vaticano en el diálogo, cosa que sucedió después de que en una visita relámpago a Roma en octubre el Presidente Nicolás Maduro visitara informalmente al mismísimo Papa, logrando que enviara a un mediador suyo para instalar una mesa de diálogo que obligara a los partidos políticos de la MUD a sentarse y congelar la agenda de lucha de calle y de acciones legislativas tendientes a sacar al Nicolás Maduro de la Presidencia de la República para lograr un cambio político global. Aparentemente el castro-chavismo logro consumar sus objetivos más largamente buscados: acabar con el RR; conseguirlo con cierto apoyo internacional con una institución como la Iglesia Católica (ya que la mediación del Presidente de UNASUR o la presencia de Zapatero, Fernández y Torrijos, tarifados del régimen ofrecían ninguna confianza de imparcialidad), resquebrajar a la MUD, debilitar el apoyo popular a la MUD y sobre todo instalar un dispositivo de supuesto dialogo, negociación que les permitiera ganar tiempo para alargar la posibilidad de instrumentar nuevas acciones para producir el cambio político que la mayoría de los venezolanos desean.

Pero la reacción de la Iglesia venezolana no se hizo esperar y a pesar de la presencia del Vaticano en la “mesa de diálogo” manifestó a través de sus diversas instancias como la CEV presidida por Mons. Diego Padrón y por la más alta Jefatura de la Iglesia Mons. Urosa, su desacuerdo con un dialogo instrumentado por el régimen que por diseño no podía contribuir a salidas democráticas y mucho menos a instrumentar con seriedad acuerdos previos como la declaración de emergencia humanitaria para permitir la entrada al país de alimentos y medicinas o la liberación de los presos políticos.

Fue la misma banda de los siete quienes se apresuraron a confirmar los temores de la Iglesia venezolana, cuando con un lenguaje violento, desconsiderado y soez arremetieron permanentemente contra el mecanismo de la mesa y cuando se burlaron de los acuerdos sobre todo en materia humanitaria y de liberación de los presos políticos. La firmeza del Episcopado venezolano al lado del sufrimiento del pueblo venezolano y sus permanentes declaraciones y denuncian sobre la situación nacional y sobre las verdaderas intenciones de la kakistocracia que nos desgobierna llevaron a un vuelco inesperado de la situación que derrumbaron los supuestos logros del chavismo antes mencionados.
La carta del Vaticano donde puntualiza su intención de acompañar un verdadero dialogo en donde no se negocien principios y se cumplan tres aspectos fundamentales como son: la definición de una clara agenda electoral para permitir el cambio político exigido por los venezolanos, que se abra el canal humanitario para aliviar el inmenso sufrimiento de los venezolanos y que se liberen a los presos de conciencia, dejó muy claro que el vaticano no está dispuesto a servir de instrumento al régimen castro-chavista para ganar tiempo o enterrar a la oposición venezolana o mucho menos ser el dique de contención del descontento de la población frente a un régimen que se ensaña con sevicia sobre sus ciudadanos sin ninguna disposición a negociar salidas Constitucionales, democráticas, pacíficas y electorales.

Con esta acción del Vaticano el régimen quedo en cero no gano tiempo y tiene de nuevo la constatación para la comunidad internacional de su falsedad y de sus intenciones dictatoriales y de querer permanecer eternamente en el poder violando abiertamente la Constitución nacional.

Pero también es importante señalar, aun cuando no pretendo defender ninguna posición, que a pesar de que se produjo una masiva protesta ciudadana contra la aceptación del dialogo por algunos partidos de la MUD, este resultado en donde el propio Vaticano reacciona contra las políticas y violaciones a los derechos civiles de los venezolanos realizadas por el régimen, nos vuelve a ratificar que en política nunca las cosas se pueden ver en blanco y negro porque los resultados como es el caso pueden ser inesperados. El régimen quien se creía victorioso frente a la MUD salió muy apaleado a juzgar por las groseras alocuciones del Presidente Nicolás Maduro y del Diputado Diosdado Cabello contra la Iglesia. Queda a los partidos de la MUD fortalecer la unidad y reconstruir la agenda para salir de régimen y lograr el cambio político hacia la democracia.

Pedro Vicente Castro Guillen @pedrovcastrog