Cementerio Santa Rosa en Lara: entre el abandono y la santería

Foto El Impulso
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Pasó el Día de los Difuntos y aparentemente el camposanto regresó a “su estado natural” en el que ciertamente, la naturaleza ha llegado a colapsar el área que debería funcionar para el descanso eterno, reseña el diario El Impulso.

Árboles caídos es el nuevo problema que se evidencia con facilidad. Pasada la fecha conmemorativa, una fuerte lluvia provocó que un árbol de gran tamaño, llamado Caracaro, que se encontraba sembrado en la acera correspondiente al cementerio por la carrera Roma, se cayera hacia adentro del espacio municipal.

El daño a la pared perimetral y a varios panteones fue inevitable. Con el transcurso del tiempo este se ha venido cortando para poder limpiar el área, pero han pasado casi tres meses y las labores no han culminado, impidiendo incluso acceder a algunos sepulcros.

A través de una denuncia realizada vía telefónica se expresó la preocupación de quienes tienen familiares allí enterrados, debido a que la pared caída permite el acceso continuo de personas ajenas con malas intenciones.

Para robos y trabajos de santería aparentemente ha quedado el cementerio según lo señalado por algunos usuarios. Irrael Sequera es uno de ellos, cada vez que puede acude al camposanto a visitar a su madre y a su hermano quienes están sepultados en el lugar. “La otra vez vino un señor en una camioneta y se puso a regar la sangre de unas palomas”, expresó.

Otro de los árboles caídos se trata de un Roble, al cual le prendieron un velón. Debido a que el tronco estaba seco agarró candela y se desplomó, informó una de los trabajadores quien indicó que el hecho se produjo hace dos semanas aproximadamente. Destacó que los actos de santería son cada vez más frecuentes aun cuando se trata de un espacio para el “descanso de las almas”.

Por su parte Sequera también lamenta que la alcaldía no realice un mantenimiento constante, pues este ha pasado a depender en su totalidad de los familiares quienes con escoba y demás enseres se encargan de la limpieza del área. Dicho señor incluso se ha encargado de pintar algunas paredes para darle un toque más artístico y de menos dejadez al cementerio, destacando que hay sepulcros que han quedado en el abandono total, pues ni siquiera los seres cercanos del difunto se acercan.

La desidia del lugar ha generado que no sólo se generen acciones de santería, también la inseguridad ha incrementado y algunos panteones funcionan incluso para que los vándalos se resguarden o como vivienda para personas “desamparadas”. Hay quienes aprovechan para ingerir bebidas espirituosas y pasar la noche.

 

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