Judíos israelíes nacidos en Irán o Siria pueden viajar a EEUU

Miles de judíos ultraortodoxos rezan en el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén, Israel, durante una de las celebraciones de la fiesta judía del "Sucot" (foto EFE / Abir Sultan)
Miles de judíos ultraortodoxos rezan en el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén, Israel, durante una de las celebraciones de la fiesta judía del “Sucot” (foto EFE / Abir Sultan)

 

Los judíos nacidos en cualquiera de los siete países de mayoría musulmana afectados por el decreto del presidente estadounidense Donald Trump que hayan adquirido la ciudadanía israelí, pueden continuar viajando a Estados Unidos, indicó este martes la embajada de este país en Tel Aviv.

AFP

El viernes, Trump promulgó un decreto que prohíbe a los ciudadanos de Irak, Irán, Siria, Yemen, Libia, Somalia y Sudán ingresar a Estados Unidos durante 90 días, el plazo para revisar los criterios para otorgar visados, al tratarse de países cuya población es mayoritariamente musulmana.

Este decreto provocó incertidumbre entre las decenas de miles de judíos nacidos en estos países, pero que luego emigraron a Israel y adquirieron la nacionalidad.

“Si usted dispone de una visa estadounidense válida en su pasaporte israelí y nació en Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria o Yemen, y no dispone de un pasaporte válido de alguno de estos países, su visa (…) sigue siendo válida”, según un comunicado de la embajada de Estados Unidos.

“Continuamos tratando las demandas de visa de solicitantes nacidos en estos países desde el momento que no tengan un pasaporte válido de alguno de ellos”, añade.

Unas 140.000 personas nacidas en alguno de estos siete países viven actualmente en Israel, de las cuales unas 45.000 son iraníes y 53.000 iraquíes, según estadísticas oficiales. La mayoría de estas personas tienen más de 65 años de edad y, en su momento, muchos de ellos huyeron de las persecuciones contra judíos. En su pasaporte israelí figura su lugar de nacimiento.

El ministerio de Relaciones Exteriores israelí había anunciado que buscaba determinar hasta qué punto estas personas podrían estar afectadas por el decreto promulgado por Trump.