Wilson Castro: Con la revolución ni el que trabaja come

Wilson Castro: Con la revolución ni el que trabaja come

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El dirigente de Gente de Guayana lamentó que las medidas del Chavismo generen el declive en el poder adquisitivo del venezolano, haciendo que cada vez sean menos los que pueden costear sus necesidades básicas.





Nota de Prensa

“La revolución fracasada que nos imponen en Venezuela desde hace 20 años ha generado un desastre económico que afecta a todos los ciudadanos, haciendo que ni los que trabajan puedan comer”, aseguró el coordinador del movimiento Gente de Guayana, Wilson Castro, luego de un recorrido por el Mercado de Chirica, en el municipio Caroní.

Indicó que ya no se aplica el refrán popular que dice “el que no trabaja no come”, porque a los que trabajan, tampoco les alcanza para comer.

El dirigente acompañado por el concejal José Orta y parte del equipo municipal de Gente de Guayana, llevó un mensaje de esperanza a los guayaneses, que están agobiados por la crisis provocada por el chavismo.

Castro indicó que la situación actual afecta a pequeños y grandes comerciantes por igual, obligándolos a hacer maromas para poder mantener sus negocios abiertos: “La caída en las ventas de alimentos cada vez es más evidentes, lo que indica una disminución en la cantidad de comida que está consumiendo el guayanes”.

Sin poder de compra

Explicó que en su recorrido se encontró con muchos ciudadanos que trabajan en el sector informal y ganan alrededor de 15 mil bolívares semanales, pero esto no les alcanza para cubrir las necesidades de sus familias.

“Apenas pueden comprar un pollo, que cuesta alrededor de 12 mil bolívares, y muchas veces no les alcanza para una pasta o un arroz, porque ambos se venden por encima de los 4 mil bolívares”.

Castro responsabilizó al Gobierno por la aplicación de medidas económicas que propiciaron la caída en la capacidad adquisitiva del trabajador Venezolano.

“Tenemos un amplio sector de la sociedad que no está hablando de trabajar para proyectar su vida, comprar una casa o tener un carro propio, sino que hace grandes esfuerzos para apenas poder cubrir los requerimientos alimenticios de sus familias”.
Acotó que esta situación genera un rechazo total hacia el Gobierno y la gestión chavista.

Aumentos sin sentido

El dirigente cuestionó al Gobierno por tratar de solucionar la crisis económica aumentando el beneficio del Bono de Alimentación.
“Estos anuncios representan un aumento del ingreso mínimo mensual para quienes tienen un empleo formal, pero están dejando por fuera a siete millones de personas que viven de la informalidad, del rebusque, de comprar aquí para vender allá”.

Aseguró que estas medidas populistas del chavismo no engañan a los ciudadanos, porque vivir la crisis en carne propia les ha permitido informarse sobre las formas en las que la inflación y la devaluación cada día los hace más pobres.

“La señora que vende dulces sabe que cada vez que compra insumos para repostería los consigue más caros y por más que eleve el precio del producto terminado, la inflación siempre se va a comer su ganancia”.