Con constantes racionamientos, Venezuela celebra el Día Mundial del Agua

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Venezolanos deben buscar en pipotes y tobos el agua que no llega por los chorros (Foto archivo)

 

Las condiciones en las que se está prestando el servicio de agua en Venezuela no son las más óptimas, y es que con más de dos años en constantes racionamientos muchas poblaciones -sobre todo en el interior del país- están más acostumbradas a no tenerla que a contar con ella, reseña 2001.com.ve.

Por Nazai Saavedra
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Al celebrarse el Día Mundial del Agua, Alfonso Herrera, ingeniero y presidente de la ONG Agua Sin Fronteras, calificó al sistema en un “nivel tres”, esto en un rango del uno al nueve, ya que considera que el estado es cada vez más crítico.

Destacó que en el país no se cumple el suministro del vital líquido las 24 horas del día, ni es de calidad, puntos que las Naciones Unidas (ONU) dice que es un derecho.

Panorama

Herrera, especialista en cuencas, puso como ejemplo el caso de los embalses de la región central Pao Cachinche, Pao La Balsa y Camatagua, los cuales abastecen al menos a un tercio de la población -aproximadamente 10 millones de habitantes-. Los mismos se encuentran dañados por aguas contaminadas.

“Tienen altos niveles de clorofila, nitrógeno y fósforo por lo que sus aguas no pueden ser potabilizadas por sistemas convencionales”, explicó.

Indicó que el vital líquido en el embalse Pao Cachinche es considerado de baja calidad debido a que le ingresan 240 litros por segundo de aguas residuales provenientes de Valencia, esto hace proliferar el crecimiento de las algas (eutrofizadas) que a su vez generan problemas de sulfuro. Como consecuencia de ello, las aguas que llegan a los hogares tienen olor a azufre.

Herrera informó que la mayoría de las zonas no están consumiendo el agua de las tuberías para su consumo, como es el caso del estado Aragua, donde la gente prefiere abastecerse desde pozos profundos.

Causas

Alfonso Herrera considera que la razón de que se haya llegado a esta crisis se debe a que dentro de las prioridades del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas es marginal, que hay más atención hacia otros temas como la minería.

En este sentido, comentó que algunos ecologistas creen que sería oportuno crear únicamente un Ministerio del Agua independiente.

Propuestas

El especialista afirma que una de las posibles soluciones es hacer reingeniería y acondicionamiento para estas plantas, porque están desmanteladas.

Informó que originalmente el embalse La Mariposa era para el tratamiento terciario, para que el agua saliera en condiciones normales, de forma que en el ente receptor del vital líquido no se envejeciera.
“Habría que reacondicionar las potabilizadoras Alejandro Zuluaga y Lucio Baldó, porque cuando se desarrollaron el oxígeno disuelto era muy rico, alrededor de 12 miligramos, actualmente está en 4 y 5 miligramos, debido a eso se llaman residuales”, analizó el ingeniero.

En su opinión, el problema en Venezuela con el agua no se trata de cantidad sino de gestión. Desestima la necesidad de nuevas construcciones porque considera que con un buen manejo y aprovechamiento de recursos como el Lago de Valencia se equilibraría el sistema.

“El mensaje a las autoridades es que internalicen que el agua es el derecho humano más preciado. Que un pueblo sin buena calidad de agua y poca cantidad no se desarrolla”, señaló.

Perspectiva

José María De Viana, expresidente de Hidrocapital, recordó que en 2016 la viceministra de Gestión Ecosocialista de Aguas y presidenta de Hidroven, Siboney Tineo, informó que en el país se han invertido 9.547 millones de dólares en el sector Agua Potable y Saneamiento.

“Debería haber un resultado muy importante y los números en la realidad son muy tristes y preocupantes, la encuesta Encovi 2015 estima que 18,6% de los hogares venezolanos no tiene agua potable”, lamentó.

Por otra parte, consideró como inaceptable que 38,4% de los hogares que tienen acceso al acueducto no cuentan con servicio continuo de agua lo que desmejora las condiciones de salud y calidad de vida.

De Viana expresó que esta importante crisis lleva a buscar la solución del problema que recayó en que las empresas del vital líquido se convirtieran en apéndice políticos y redujeran su capacidad gerencial y técnica, lo que hace que no tengan los recursos adecuados ni para resolver los botes de agua en las calles y, mucho más grave aún, no pueden solventar las fallas en los sistemas de bombeo y plantas de tratamiento.