Riña entre estudiantes y PNB en liceo Urbaneja Achepohl dejó 23 heridos (Fotos)

Foto @shinanessi
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Un total de 15 estudiantes, 3 profesores y 5 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana resultaron heridos durante una reyerta ocurrida en el liceo Urbaneja Achelpohl, en la urbanización Los Rosales en el municipio Libertador.

Por Natalia Matamoros / El Nacional

Un estudiante de quinto año de bachillerato relató que el conflicto se originó por la prohibición de la compra de franelas de promoción de los alumnos que están por graduarse. Pese a que en una reunión se había acordado la adquisición de la prenda como parte del paquete de grado, el subdirector Alejandro Tovar dijo que por órdenes del Distrito Escolar no estaba permitido su uso porque ser un gasto innecesario.

“Varios alumnos la habían comprado y se la habían puesto como parte del uniforme. Sin embargo, el subdirector tomó fotografías y denunció el caso ante las autoridades educativas. Por este hecho, la directora Marvin Silva fue destituida por apoyar el uso de la franela y en su reemplazo nombraron a Tovar”, explicó el joven.

La designación generó malestar entre estudiantes y parte de la comunidad educativa. Los alumnos le reclamaban que no lo reconocían como director y Tovar les replicaba. Los ánimos se caldearon, al extremo de que el nuevo director llamó a la Policía Nacional Bolivariana para que controlara la situación. Los funcionarios ingresaron al plantel y atacaron con perdigones a los estudiantes. Uno de los lesionados es el hermano de Morela Pacheco, quien relató que a las 10:30 am recibió una llamada a su celular. Le notificaron que su hermano lo habían herido unos policías. La mujer se dirigió al plantel y encontró al muchacho con la cara golpeada y los brazos ensangrentados por los perdigones recibidos.

“A los policías se les pasó la mano. ¿Dónde está el respeto a los derechos humanos? Lo ocurrido aquí es grave. A otro compañero de mi hermano lo lastimaron en la cara y hasta agredieron a las muchachas. No respetaron ni siquiera su condición de mujeres. Ellas también fueron golpeadas con rolos. Había una joven que estaba caminando con dificultad porque la lesionaron en la pierna derecha”, reclamó la mujer.

Batalla en el plantel. El patio central del liceo se convirtió en un escenario de guerra. Uno de los portones fue derribado durante el combate. Los estudiantes también respondieron al ataque con piedras y otros objetos. Uno de los agentes que estaba en la biblioteca sacó su arma y en actitud amenazante apuntó hacia el techo.

El enfrentamiento se prolongó por más de dos horas. Los representantes también se sumaron a la reyerta. Les gritaban a los policías: “¡No ves que son unos niños!”; “¡no abuses de la fuerza, anda y métete conmigo que soy de tu tamaño!”, exclamaba el padre de uno de los alumnos que resultó lesionado.

A las 11:30 am la situación se calmó. Se convocó a una asamblea entre el personal directivo, docentes y alumnos para llegar a un acuerdo que satisficiera a ambas partes. Hasta esa hora un estudiante había sido retenido por los agentes.

“A los policías se les pasó la manó y hasta agredieron a las muchachas. Lo ocurrido aquí es grave”, dijo Morela Pacheco, hermana de un estudiante herido.