Un juez autoriza a una mujer a una fecundación con semen de su marido muerto

Un juez autoriza a una mujer a una fecundación con semen de su marido muerto

LA JOLLA, CA - FEBRUARY 28: Embryologist Ric Ross holds a dish with human embryos at the La Jolla IVF Clinic February 28, 2007 in La Jolla, California. The clinic accepts donated embryos from around the country through The Stem Cell resource which are then given to stem cell research labs for research. (Photo by Sandy Huffaker/Getty Images)

Un juez de Barcelona autorizó a una mujer a seguir el proceso de fecundación in vitro con esperma de su esposo fallecido, aunque la Fiscalía recurrió la decisión porque no consta que el marido, si viviera, estuviera de acuerdo en este momento.

Sonia Álvarez, abogada de la demandante, explicó a la emisora RAC1 que “la fiscal dice que el permiso del marido era válido y correcto, pero plantea que si estuviera vivo ahora la relación no sería la misma”.





La letrada aseguró que la mujer “como heredera universal, tiene derecho a decidir qué hace con este material genético (…) Estaríamos con el absurdo que ella no puede usar (este material genético) por sí misma pero sí lo podría dar a otra mujer”.

Según la abogada, la ley española prevé la posibilidad de tener un hijo por técnicas de reproducción asistida después de la muerte de la pareja y añadió que en el registro civil se pondría el nombre y la paternidad del padre que ha muerto.

La letrada entiende que la continuación del proceso no está prohibida por la ley: “Se considera que el proceso se ha iniciado dentro de los plazos”.

“Si se empieza dentro del plazo, lo que corresponde es dejar que el proceso continúe si no hay causas médicas que lo impidan. Si la ley es clara y no quiere que ninguna mujer pueda fecundarse o tener un hijo pasados los 12 meses, debe decir qué hace con la maternidad subrogada”, ha alegado la letrada.

Seis meses después de la muerte de su pareja la mujer decidió empezar este proceso.

Sin embargo, “la clínica dice que no puede seguir si no hay una orden judicial”, motivo por el que el caso ha llegado hasta un magistrado.

“El juez nos ha dado la razón, pero la fiscal nos ha dado unos criterios que no parecen demasiado correctos. Esto ralentizará muchísimo el proceso”, dijo Álvarez. EFE