¿Por qué le echaron un telefonazo a Delcy Rodríguez desde la Casa Blanca? (patillazo USA)

cortesía MIC
cortesía MIC

 

Cinco días antes de la renuncia del asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, un par de empresarios norteamericanos con conexiones con la familia del presidente Donald Trump sostuvieron una serie de reuniones secretas en la Casa Blanca con la finalidad de convencer a los Estados Unidos de levantar las sanciones contra funcionarios del gobierno venezolano, reportó el portal mic.com

Por: lapatilla.com

Los empresarios eran Gentry Beach, un inversionista multimillonario de Dallas, y Wadie Habboush, inversionista internacional.

Beach era el dueño del fondo de inversiones energéticas Vollero Beach Capital Partners, que a finales de 2016 fue absorbido por Citadel, uno de los principales fondos de cobertura del mundo y de acuerdo con los datos publicados por Nasdaq, cerca del 50% de las inversiones de Vollero Beach Capital Partners fueron en compañías de petróleo y gas.

Ambos hombres tienen conexiones con el hijo mayor del presidente estadounidense, pero Beach es particularmente cercano: Son amigos desde hace mucho tiempo y fue uno de los mayores recaudadores de fondos durante la campaña presidencial de Trump.

En diciembre del año pasado, la relación de Beach con la familia Trump fue objeto de escrutinio cuando se denunció que una organización sin fines de lucro que cofundó -y en la que Donald Trump Jr. y Eric Trump fueron directores- presuntamente solicitaron donaciones a cambio de acceso al Presidente en un evento de inauguración.

Habboush, por su parte, es un hombre de negocios iraquí-americano, director del Grupo Habboush, que se especializa en inversiones de energía e infraestructura. Anteriormente en su carrera, Habboush trabajó en Exxon Mobil, una empresa con una turbulenta historia en Venezuela, y cuyo ex director, Rex Tillerson, es ahora secretario de Estado.

El padre de Habboush, R. W. Habboush, es presidente del Grupo Habboush y donó más de 33,000 dólares al Comité Nacional Republicano en enero de 2017, de acuerdo con los documentos de la Comisión Electoral Federal (FEC).

Habboush y los Trump también están relacionados a través de al menos una empleada. En febrero, Lindsay Santoro, ex jefa de personal de la familia Trump, comenzó a trabajar en desarrollo de negocios para el grupo Habboush, según su perfil de LinkedIn. Santoro anteriormente trabajó como asistente de Donald Trump Jr. en la Organización Trump, donde dirigía personal para la familia Trump durante la campaña presidencial.

La finalidad de las reuniones: levantar las sanciones

La primera reunión entre Beach, Habboush y funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional ocurrió el 8 de febrero, según una fuente con conocimiento del tema. Habboush le presentó a altos funcionarios del NSC un plan detallado para mejorar las relaciones diplomáticas con Venezuela y levantar las sanciones a cambio de la apertura del país suramericano a potenciales oportunidades de negocio con compañías norteamericanas.

Al día siguiente, dos fuentes coincidieron en que Habboush regresó a la Casa Blanca y le presentó un plan directamente a Steve Bannon, quien fue destituido de su cargo como jefe de Estrategia de la Casa Blanca este miércoles.

Habboush no respondió a las solicitudes de comentarios del portal mic.com, pero Beach indicó a través de su abogado, Jeff Liddle, quien no confirmó ni negó las reuniones con funcionarios del NSC, que “Gentry nunca ha tenido relaciones de negocios con Donald Trump Jr o la familia Trump, ni con el gobierno venezolano, ni con otro aspecto del mismo, ni con Wadie Habboush”.

“Él (Gentry) nunca ha hecho una presentación escrita o de otra manera al Consejo de Seguridad Nacional”, añadió Liddle.

El NSC y la Casa Blanca rechazaron dar explicaciones sobre las reuniones y el gobierno venezolano ignoró las peticiones de comentarios realizadas por el mencionado medio de comunicación a su embajada en Washington.

“Ni Donald Trump Jr ni nadie de la Organización Trump ha estado involucrado en la organización de reuniones con nadie en la Casa Blanca u otra agencia gubernamental”, explicó un vocero de la Organización Trump sobre el tema. Asimismo, agregó que a pesar de reconocer la relación de amistad entre el primogénito del magnate y Beach, aseveró que la misma es “estrictamente personal”.

La llamada a la Canciller venezolana

Las fuentes consultadas por MIC, solicitaron hablar en condición de anonimato por miedo a retaliación.

De acuerdo con una de las fuentes, Beach y Habboush concertaron las reuniones con los funcionarios del NSC a través del consejero de seguridad nacional K.T. McFarland y el abogado de Beach, ratificó que su cliente y McFarland son conocidos.

“Conoce a K.T. McFarland, solo porque se conocieron en la inauguración”, dijo Liddle.

Una vez en la Casa Blanca, Habboush presentó a funcionarios del NSC -y a Bannon, un día después- un plan detallado con diez puntos que destacaba una propuesta para levantar las sanciones de Estados Unidos a funcionarios de Venezuela.

Habboush también le dijo a los funcionarios que él se había reunido directamente con el presidente venezolano Nicolás Maduro y con la ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, antes de la visita e incluso la llamó directamente a su celular durante la reunión y la puso a hablar con un funcionario del NSC para demostrar la legitimidad de sus contactos con altos funcionarios del gobierno venezolano.

Curiosamente, el día domingo 12 de marzo, durante su programa dominical, Maduro llamó al presidente estadounidense “camarada Trump” y prometió “sorpresas” en su relación con Estados Unidos, asomando un posible acuerdo para importar alimentos al país.

“Estamos trayendo productos importados por el gobierno revolucionario de varios países hermanos: Trinidad y Tobago, Panamá, Colombia, México, Nicaragua (…) y hasta Estados Unidos. El camarada Trump me está ofreciendo CLAP a buen precio”, bromeó Maduro.

“¿Ustedes se ríen? ¡Ah! Va a haber sorpresas”, agregó el mandatario dirigiéndose a los presentes en el programa, sin ofrecer detalles sobre la supuesta oferta.

Hasta la fecha no se ha podido confirmar que el presidente Donald Trump o su hijo tuvieran conocimiento de éstas reuniones. Sin embargo, días después del supuesto acercamiento, el Departamento del Tesoro anunció más sanciones contra el vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, por sus presuntos vínculos con el narcotráfico.

Traducción libre por lapatilla.com, del portal Mic