Presidente de Guatemala espera justicia por muerte de 41 menores en incendio

Presidente de Guatemala espera justicia por muerte de 41 menores en incendio

Jimmy Morales, presidente de Guatemala (Foto: EFE)
Jimmy Morales, presidente de Guatemala (Foto: EFE)

 

El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, dijo este miércoles que espera que se haga justicia por la muerte de las 41 niñas y adolescentes por un incendio que se registró en un refugio de menores el pasado 8 de marzo.

“Lo que todos queremos es que se haga justicia”, respondió el mandatario en el marco de una rueda de prensa tras la presentación de un plan de seguridad para garantizar la seguridad de los veraneantes para la Semana Santa 2017.





Morales fue consultado sobre las capacidades que tenían los encargados de la Secretaría de Bienestar Social (SBS) de la Presidencia, bajo cuya tutela estaba el refugio donde se registró el incendio.

El Ministerio Público (MP) imputó ayer los delitos de homicidio culposo, incumplimiento de deberes y maltrato contra menores de edad al exsecretario de Bienestar Social de la Presidencia Carlos Rodas, a la exsubsecretaria Anahí Keller y al exdirector del refugio Santos Torres.

Hasta ahora son los únicos tres detenidos por la tragedia.

El presidente indicó que por las características del caso espera que la justicia haga su trabajo, ya que cualquier opinión personal “no es importante”.

“La población está viendo lo que se está haciendo en el país, lo que todos queremos es justicia”, expresó el jefe de Estado.

El pasado 8 de marzo se originó un incendio en ese centro, al parecer provocado por las menores al quemar una colchoneta en protesta por los malos tratos que recibían.

De acuerdo con las autoridades, 17 de ellas murieron en el interior de las instalaciones, 23 en los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios y una más en Estados Unidos, a dónde fueron llevadas nueve niñas y adolescentes con graves quemaduras.

En su exposición, el fiscal Edwin Marroquín relató cómo el fuego se originó en un salón de 6×7 metros dónde estaban encerradas “como castigo” las niñas -bajo custodia de la Policía Nacional Civil- desde la noche anterior, cuando unas 60 jóvenes intentaron fugarse del centro.

“El incendio duró alrededor de 9 minutos (…) a una temperatura superior a los 300 grados centígrados y gases letales con menos del 21 por ciento de oxígeno necesario. Las probabilidades de sobrevivir en esas condiciones eran mínimas”, dijo.

Según las imágenes de la presentación del Ministerio Público (MP), muchas de ellas muy duras por el estado en el que quedaron los cadáveres, en el centro estatal faltaba seguridad, había una mala alimentación, poca iluminación, escasos servicios sanitarios, poca privacidad y mal olor.