El trío de técnicos extranjeros que da la nota en el fútbol de Venezuela

El trío de técnicos extranjeros que da la nota en el fútbol de Venezuela

Santiago Escobar, técnico del Deportivo Táchira (Foto: @DvoTachita)
Santiago Escobar, técnico del Deportivo Táchira (Foto: @DvoTachita)

 

Entre los siete técnicos extranjeros que dirigen en el fútbol de Venezuela hay un trío que destaca sobre todos, y no solo por los buenos resultados de sus equipos, sino también por el vistoso juego de ataque que plantean cada semana, reseñó EFE.

Este trío, conformado por el colombiano Santiago Escobar, el boliviano Julio César Baldivieso y el argentino Cristian Ferlauto, ha hecho sombra incluso a sobresalientes entrenadores locales como Noel Sanvicente, ex seleccionador de Venezuela, y Eduardo Saragó, ambos campeones absolutos del fútbol nacional.





Bajo la batuta de Escobar, el Deportivo Táchira lidera invicto el campeonato venezolano, con 28 puntos de 36 posibles y un diferencial positivo de 13 goles.

Nacido en Medellín hace 53 años, Escobar disfruta del éxito con el ‘Aurinegro’ en su segunda experiencia en Venezuela, luego de haber dirigido al Estudiantes de Mérida en la temporada 2001-2002, cuando nacía su carrera como entrenador.

El pasado domingo Escobar sumó un nuevo hito a su reciente historia con el Táchira, tras ganar desde el banquillo el Clásico del fútbol venezolano ante el Caracas.

Sin embargo, el colombiano tira de humildad y apunta que el éxito del equipo se debe a los jugadores, que “tienen oficio, entienden rápido y leen el juego”, dijo en un comunicado difundido por el club tras el triunfo ante el Caracas.

Al Táchira le escolta en el Apertura el Carabobo, que dirige el “emperador” boliviano Julio César Baldivieso.

“El Granate” está a cuatro unidades de la punta y solo ha permitido cinco tantos y ha marcado veinte en once fechas.

Para Baldivieso, de 46 años, su buena campaña en Venezuela silencia la ruidosa decepción que dejó su paso por el banquillo de la selección de mayores de su país, donde apenas logró un triunfo, por Eliminatorias, contra la Vinotinto, en 11 partidos.

El Carabobo de Baldivieso inició con lentitud y coleccionando empates, pero ya suma siete compromisos sin conocer la derrota, y cuatro triunfos al hilo.

Al igual que el Táchira, el Carabobo ganó el domingo pasado su partido de liga más importante del semestre, al batir 3-0 al Aragua en el llamado “Derby de la Autopista”.

“Estamos por buen camino, pero el mérito hay que dárselo a todos. Evidentemente es un plus aparte que no te hagan goles, pero también hay que marcarlos”, dijo el boliviano en un comunicado.

Con todo, tanto Escobar como Baldivieso fallaron en la prueba más exigente que enfrentaron este semestre: la Copa Libertadores, que disputaron en sus fases previas.

El Táchira cayó 1-0 en su visita al Capiatá e igualó sin goles como local, en duelos de la primera ronda clasificatoria.

El Carabobo también se despidió temprano, aunque en la segunda fase: perdió ante el colombiano Junior por 0-1 como local y por 3-0 como visitante.

En tanto que el joven argentino Cristian Ferlauto, quien recaló en el Trujillanos en la fecha 5, proveniente del Sport Loreto de la segunda división peruana, cierra el trío de destacados entrenadores.

El cordobés de 35 años fue jugador activo hasta hace apenas un par de años, cuando dio el salto a los banquillos con el argentino Club San Martín, al que logró ascender a la División C del fútbol de ese país.

Pero a pesar de su poca experiencia, y de reconocer que sabe “poco” del balompié venezolano, Ferlauto se las ha arreglado para que el Trujillanos pasara de ser uno de los últimos equipos de la tabla, con 1 punto en 4 fechas, a ocupar el octavo puesto de la clasificación.

No obstante, el éxito que están teniendo Escobar, Baldivieso y Ferlauto aún debe ser refrendado en la llamada liguilla final, que disputan los primeros 8 clasificados.

Al término de esta instancia se conocerá al campeón del torneo, y al primer club venezolano clasificado para la fase de grupos de la edición 2018 de la Copa Libertadores.

Y en la liguilla puede resbalar cualquiera y echar por tierra un buen inicio, incluso los que llegan con rótulo de favoritos, como ya le pasó al propio Carabobo la temporada pasada