Razones suficientes para NO ser la amante

Razones suficientes para NO ser la amante

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Todas han escuchado, en la vida real o en películas, novelas o series, frases que tienen que ver con situaciones de infidelidad, como “eres el amor de mi vida”, “me voy a separar para estar contigo”, “con ella no es lo mismo”, “soy feliz a tu lado”, entre otras… Y es que hay muchas mujeres en el mundo que están dispuestas a ser las amantes.

Pero la realidad es que nada justifica la cobardía de conquistar a mujeres u hombres para satisfacer necesidades egoístas de “amor” y menos cuando el final puede ser catastrófico. Por eso, aquí están 10 razones que explican por qué nadie debería ser la otra.

1. Valor

Todas las mujeres son valiosas, por eso no está bien quedarse con las sobras de amor de alguien.

2. Un mal final

Lo que empieza mal, siempre termina mal. Puede haber historias de personas que viven felices juntas después de haberse separado de sus parejas, pero siempre quedará la sensación de que puede volver a pasar.

3. Autoestima

Tener una relación con una persona casada puede afectar la autoestima y las oportunidades para ser feliz, además de causar depresión o ansiedad por no tener el control de la situación.

4. Clandestinidad

La clandestinidad puede ser interesante, divertida y hasta excitante, pero hasta qué punto una persona estará dispuesta a ser un secreto y no poder disfrutar de una cena o una salida al cine.

5. Cero dramas

Siendo la otra, no hay forma de hacer reclamos de ninguna índole porque están en una relación sin compromisos; solo se trata de divertirse y disfrutar el momento.

6. ¿Y los celos?

Los celos siempre serán un tormento, porque si la relación extramarital se convierte en oficial, cuando la pareja se demore o le timbre el teléfono habrá incertidumbre por averiguar con quién está o quién le manda mensajes.

7. Adiós a las fechas especiales

No hay forma de festejar cumpleaños, días de San Valentín, Navidad, año nuevo o cualquier otra fecha especial porque siempre estará primero su familia y más si hay hijos de por medio.

8. No se vale quejarse

Quejarse de la situación no tiene cabida, no existen los reclamos ni las exigencias por más tiempo, más atención, más de lo que pueda ser. No se tiene derecho a llorar porque cada cual se pone en la situación en la que quiere estar.

9. ¿Cuánto tiempo durará?

Nadie es joven por siempre. Por estar con un hombre casado tal vez se dejan pasar las oportunidades para construir una relación seria con alguien que sí aprecia a la persona que tiene a su lado.

10. Nunca será algo propio

Se debe terminar con la relación de manera definitiva, eliminar correos, mensajes, chats, redes sociales y todo medio que puede generar alguna conexión. Hay que pensar en uno mismo y evitar a toda costa ser amigos. No caer en sus chantajes o ruegos, y si alguna vez se menciona su nombre hay que agregar la frase “y su esposa”, como un recordatorio de lo nunca será propio.

 Nota tomada de Okchichas 
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