Luis Somaza: La caja negra de la Constituyente

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“Un hombre sin estudios es un ser incompleto” sencillo y preciso es el pensamiento de Simón Bolívar y es la mejor forma de entender muchas situaciones que vivimos hoy, por eso quiero dar ésta lección de estudio a los magistrados de Tribunal Supremo de Justicia: Deben leer el libro oficial del Ministerio de Educación para 5° grado, Venezuela y su gente, Ciencias Sociales distribuido por el Gobierno de Nicolás Maduro, el cual dice: “La convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente la aprueba o la niega el pueblo mediante referendo consultivo: cuando la mayoría de los votos es ‘sí’, se aprueba la convocatoria; en caso contrario no se convoca”.

Si usted amigo magistrado o Tibisay Lucena y su combo lo quieren más claro lean el de 4to grado que dice: “si la nueva Constitución somete a referendo consultivo; si el pueblo vota ‘no’ queda rechazada y si vota ‘sí’, se promulga.”

Ante ésta lección sencilla de primaria, basada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, nos avergüenza la postura servil del Consejo Nacional Electoral y de los propios magistrados quienes han aprobado, sin el más mínimo reparo, la solicitud de una Asamblea Nacional Constituyente que viola los principios más básicos de la proporcionalidad del voto, al darle igual peso a municipios rurales de 2.000 habitantes que a los urbanos de 400.000.
Sin duda, un traje a medida en la que los tiempos establecidos son también para complacer al presidente. No hubo suficiente tiempo para un referéndum, ni para elecciones regionales el año pasado, tampoco había dinero y por arte de magia aparece el tiempo para las regionales, en diciembre, pero están tan bien organizados en el CNE que antes de las elecciones se hará la Constituyente de Maduro.

La desfachatez de Tibisay Lucena es tal que ya en tiempo récord digno de Guinness cuando de complacer los deseos de un presidente se trata, no sólo convocó y aceptó las bases comiciales de su jefe Maduro sino que además ya abrió y cerró las inscripciones para participar.

Estamos ante una gran obra de teatro del régimen para mostrar un rostro democrático gracias al TSJ y al CNE cuando la verdad es que el régimen sigue buscando oxigeno mientras asesina a quienes osan reclamar sus derechos. La Constituyente es simplemente la evidencia del talante totalitario de un dictador que desea una Constitución a su medida.

Recientemente alguien declaró que para el régimen “es más fácil distribuir 2.000 bolsas CLAP y tener a todo un pueblito contento que distribuir 400.000 bolsas”, de esta forma sencilla se explica cómo con artimañas el régimen establece que los 545 representantes que redactarán la nueva Constitución serán designados mediante voto universal, directo y secreto y en ámbitos territoriales y sectoriales.

Esa es la manera en la que el régimen busca presentarse como legítimo sin tener la mayoría de un pueblo. Sectoriza el voto y agrupa a los más vulnerables y manipulables entre ellos a los pensionados a los que amenaza con la pensión, a los consejos comunales quienes ceden por las bolsas CLAP, a los estudiantes con las becas, a los pescadores con los créditos”, todos sumisos y serviles por el hambre y la necesidad. Un venezolano un voto. No hay otra cuenta. No podemos permitir que irrespete el principio de proporcionalidad del voto, todo para complacer a Maduro y mantener sometido a un pueblo que muere en las calles, en los hospitales, de hambre por un mal gobierno. Quienes vivimos en Venezuela sabemos lo que contiene esa caja negra de la constituyente de Maduro.