Gervis Medina: La noche es más oscura justo antes del amanecer

Gervis Medina @gervisdmedina
Gervis Medina @gervisdmedina

 

Disertando con mi compañero Ángel Monagas, sobre los recientes acontecimientos del país, me llamó poderosamente un audio, que reprodujera en el programa de radio, sobre las declaraciones de  “la Fiscal General de la Republica”, el cual cito: “El artículo 26 de la Constitución, establece que debemos garantizar que “el venezolano” tenga acceso a la justicia a través de la Tutela Judicial Efectiva, cosa que “en los últimos días en este país, ha sido un poco imposible”, es imposible acceder al TSJ.

Luisa Ortega, llamó a investigar posibles casos de corrupción en el gobierno del presidente “Nicolás Maduro”. ¿Por qué no hay alimentos y medicinas? ¿Será que los recursos son utilizados para fines distintos? No sé, no puedo asegurarlo, pero sería bueno que los fiscales anticorrupción investiguen”.

“Hasta mi último aliento estaré trabajando para garantizar el respeto a la Constitución”, expresó Ortega. Ahora bien en una de las escenas de “El caballero oscuro”. Harvey Dent,  fiscal de distrito de Ciudad Gótica y un aliado de Batman. Pero que se volvió un sociópata y se convirtió en criminal narra lo siguiente: “el momento más oscuro de la noche es justo antes del amanecer”. ¿Será que esta frase popular y la de nuestra “Fiscal General” son meras casualidades? o ¿son parte de un guion a seguir para desarrollar el desenlace final de los acontecimientos en pleno desarrollo?

En sí la frase es un refrán, recogida y desarrollada en la obra “El alquimista”, que infiere cuando las cosas están muy mal, y es posible, que lo “veamos todo muy oscuro”, antes de poder vislumbrar alguna solución. Es una frase popular, para tratar de dar ánimos a quien atraviesa un momento difícil de su vida. Significa, que a veces las cosas van mal y pintan para que te vaya peor, pero justo cuando más problemas tienes, encontrarás la solución o como salir de ellos. 

En los momentos de frustraciones y decepciones, podemos sentir una profunda desesperación, un desgano y dejarlo todo sin seguir luchando. Nos sentimos indefensos, extremadamente vulnerables, nos preguntamos ¿si lo que hicimos valió la pena? ¿Si nuestra vida tiene sentido, si algo tiene sentido?

Inmersos en la mayor crisis política, social, financiera y económica que transciende a una crisis antropológica, convertidos ya en una sociedad criminógena, debemos, aunar esfuerzos, ser solidarios, para ayudarnos, resaltar lo mejor de nosotros mismos para salir de la adversidad. No es momento para colores de partidos políticos, no es momento para la indiferencia, para la pasividad, para el escepticismo, no es momento del “¿y para qué, si no vamos a conseguir nada?”, “cualquier cosa es mejor que este gobierno”, ¿si participamos estaríamos legitimando el proceso? No es momento para la cobardía y refugiarnos en nuestra zona de confort.

Es momento, para dejar de crear y creer en “mesías” o figuras de autoridad que  nos manipulan en provecho de sus propios intereses partidistas; para dejar de creer en políticos y líderes hundidos en la industria de la disculpa, inmediatez y estupidez; que patean botellas vacías y se crean leyes a la medida; es momento de dejar de manipular el tema de la fe y amar a Dios sin sincretismos burdos y desesperados.

Ahora bien, sabemos que en estos momentos, vivimos una crisis sin precedentes en la historia venezolana, que se lleva por delante, derechos progresivos que liderazgos anteriores lograron con duro esfuerzo. Y que, amenaza con acabar con muchos más. Que no importa, la dignidad del ser humano y la filosofía de un hombre nuevo. Apuestan a la destrucción entre los unos y los otros. Haciéndonos creer que todo está perdido.

Requerimos volver al diálogo y la negociación, para construir puentes de entendimiento que permitan salidas democráticas. El país necesita paz, oración, volver a Dios; necesita racionalidad, no se debe arengar el odio y la agresión como modus vivendi, cual época del metalismo.

Para finalizar esta reflexión, tomo las palabras de la Fiscal General, “en los últimos días en este país ha sido un poco imposible” añado, “entendernos, pero entre todos, y cada uno a su manera y como pueda, debemos hacer posible este amanecer”. Lo necesitamos, lo debemos a quienes nos han precedido en esta lucha. La noche es oscura, pero como alguien dijo muy sabiamente “el momento más oscuro de la noche es justo antes del amanecer”.

Gervis Medina

Abogado

@gervisdmedina