Pacientes seropositivo sin antirretrovirales en Lara

Pacientes seropositivo sin antirretrovirales en Lara

(foto Juan?Brito)
(foto Juan?Brito)

 

Desde hace dos meses, al menos 441 personas seropositivas han sufrido por no contar con Reyataz, medicamento necesario para impedir el avance del virus; situación similar pasa con el 60% de los pacientes con VIH/SIDA en Lara quienes tampoco han recibido Viraday, medicina que ha estado ausente por más de un mes. Así lo reseña elimpulso.com

Por María Fernanda Peñalver





La situación no es nueva, por el contrario, para los afectados con el virus ha pasado a ser común no contar con su tratamiento, el que de por sí es difícil de asignar debido a que el sistema público no cuenta con los reactivos que permiten realizar la carga viral, examen con el cual se asignan los medicamentos que deben ser consumidos por el paciente.

“Cada seis meses debemos hacernos el examen a ver cómo estamos, esto le dice al médico si debe haber un cambio en el tratamiento”, expuso Édgar Arias, presidente de la Fundación Hombres Seropositivos.

Si bien los centro públicos no cuentan con esto, algunas instituciones privadas sí tienen la oportunidad de hacerlo, no obstante su costo es elevado; al menos 200 mil bolívares debe pagar el paciente semestralmente.

Así como la carga viral, los exámenes correspondientes a CD4 y CD8, que permiten conocer el estado del sistema inmunitario, tampoco se tienen.

Para Arias esto genera una gran preocupación, tomando en cuenta que en el estado Lara semanalmente se diagnostican entre 20 y 30 pacientes. Al no contar con los estudios correspondientes, estas personas quedan sin tratamiento.

Además de esto, los pacientes seropositivos afrontan el problema de ser ignorados y no contar con el apoyo de los galenos que pueden aportar información veraz sobre la cantidad de personas que han fallecido a causa de este virus.

La autogestión ha sido la opción que han tomado los afectados, quienes próximamente emprenderán la travesía de viajar a Colombia para buscar algunos insumos y medicamentos que han sido donados; aún con el temor de no poder ingresarlos, los pacientes tienen fe de lograr su cometido.