Víctor Vielma Molina: La ANC de Maduro intensifica violencia y miserias

Víctor Vielma Molina: La ANC de Maduro intensifica violencia y miserias

 

¿Por qué en Venezuela, quienes hablan de mucho amor y dicen que ahora gobierna el pueblo, violan la Constitución, se dan ilegítimamente más derechos y terminan humillándolo? ¿Será porque la compleja y caótica situación de la crisis política, además del azote de la arbitrariedad, la usurpación, la recurrente violación de la Constitución, la corrupción y falta de sindéresis del gobierno, presenta personajes, de nefastas conductas y entes irregulares, extremamente repulsivos y peligrosos para el país y la paz? Decimos esto, porque  quienes escuchan, siguen los pasos y ponen en práctica ideas de desviados y siniestros grupos narco guerrilleros colombianos y de “asesores” que recomiendan que hay que aniquilar a quienes se oponen a sus ideas, no merecen estar en el poder. Por ejemplo: el peronista Atilio Borón y el trotkista estadounidense James Petras, entre otras des-cabell-adas ideas, aconsejan a la fallida revolución de Maduro: “acabar militarmente con la oposición” (Elizabeth Burgos. Zeta, 16/06/17). ¿Será digno de respeto y merece seguir en el poder un régimen que actúa de este modo? Un país penetrado por cuerpos invasivos y represivos de la inteligencia político-militar procedentes de gobiernos totalitarios, por la narco guerrilla, por carteles de la droga, la delincuencia organizada, gobernado por una camarilla cómplice, revanchista, corrupta e incompetente, si no actúa en su defensa, no es ni será libre. Además, sería iluso creer, que la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Maduro, va a erradicar del país a estos males apocalípticos creados por el ala de la izquierda que se corrompió, y que lo mantiene a él, como su rehén.

Por ello, deberíamos entender que la lucha del pueblo opositor venezolano por las libertades políticas, sociales y económicas es ético-democrática. Busca la reingeniería del poder para profundizar el equilibrio y la libertad de los Poderes Públicos; la ponderación, respeto a la ley, además de la eficacia y eficiencia del Poder Ejecutivo. Transparencia e imparcialidad de la administración de la justicia del Poder Judicial. Hacer reaparecer a la verdadera figura del Contralor General de la República y la del Defensor del Pueblo. Darle el verdadero valor, atención y protección social a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana como protectores y guardianes de los principios republicanos, de la seguridad ciudadana, de la soberanía territorial y del espíritu de la Constitución Nacional. Esa misma reingeniería, aplica para generar garantías jurídicas, simplificación y reducción de requisitos que activen a los sectores de producción, especialmente, a los factores que impulsan el crecimiento económico, las industrias y las empresas, a la  par con la efectividad de los servicios públicos, sanitarios y de asistencia social que lleguen a todas las generaciones sin distingo político ni rasgos de segregación ni exclusión. Así mismo, la lucha por la verdad, la libertad de expresión mantendrá abierta y sin restricciones la información de ministerios, instituciones y organismos del Estado, para que la población y los medios de comunicación social públicos y privados, revelen la realidad, empujen la reorientación hacia la eficacia, la eficiencia y la probidad de las funciones del gobierno de turno, en el fortalecimiento y la formación del país. Pero todo esto pasa por una solución política, un entendimiento total y elecciones generales.

La mal llamada revolución, perdió la oportunidad para desarrollar al país, no tiene credibilidad  ni soluciones. Maduro busca continuidad y poder ilimitado, con su tramposa Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de este 30 de julio de 2017. Esta convocatoria, sin consultar a la soberanía intransferible del pueblo (Art. 5 CRBV), se convierte en una “Caja de Pandora”,  intensifica desgracias y miserias. Es una quimera que institucionaliza la violencia, la exclusión, la represión, el hambre y la muerte. Esto demuestra que Maduro no ama al país, se burla de los venezolanos y de la Constitución. Con su insensible proceder se niega a dar soluciones. Insiste en su abusiva ANC, no acata el mandato que el pueblo depositó en la Asamblea Nacional, no tiene disposición política para rectificar y recuperar la economía y los derechos políticos, no retoma el cauce de la legalidad, no neutraliza ni condena la corrupción ni la actividad del narcotráfico, llama hipócritamente al diálogo, cuando nadie cree en él.  Como resultado tiene a más del 90 % de la población rechazando sus políticas y a la fraudulenta, entreguista y ruso-cubanizadora ANC. El país se restea en la calle, exige a toda voz, elecciones generales, cambio de timón y de timoneles.

Víctor Vielma Molina/Educador/victormvielmam@gmail.com

 

 

 

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