Editorial ABC: Las burdas trampas del chavismo

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, votando en la Asamblea Nacional Constituyente en Caracas, jul 30, 2017. Miraflores Palace/Handout via REUTERS Imagen de uso no comercial, ni de ventas, ni de archivo. Solo para uso editorial. No está disponible para su venta en marketing o en campañas publicitarias. Esta fotografía fue entregada por un tercero y es distribuida, exactamente como fue recibida por Reuters, como un servicio para sus clientes.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro 

 

La descomposición acelerada del chavismo es un hecho. En las que probablemente van a ser sus últimas horas, la dictadura cleptocrática que encabeza Nicolás Maduro suma el descrédito al ridículo: la revelación de que el recuento de los votos a la Asamblea Constituyente fue burdamente manipulado deja al régimen en una situación insostenible. Lo que pretendía ser el principal argumento para legitimar su mantenimiento en el poder se ha convertido ya en la demostración indiscutible de que no puede permanecer al frente de Venezuela ni un minuto más. Si la comunidad internacional había optado por no reconocer los resultados de las elecciones, por ser claramente inconstitucionales, el anuncio de que el escrutinio fue alterado, realizado nada menos que por la compañía encargada de supervisarlo, echa por tierra todos los planes del tirano para aferrarse al poder. Al contrario, acumula un delito más -y no de los menos graves- a la lista de crímenes por los que merecería responder ante un tribunal internacional.

El elemento más grave es, precisamente, el hecho de que la dictadura haya cegado ya cualquier salida electoral en la que esté presente. Es decir, a partir de ahora, nadie en su sano juicio podría confiar en que pueda haber elecciones libres en Venezuela mientras las organice el chavismo, lo que deja a la inmensa mayoría de los venezolanos y sus peticiones de libertad en el más absoluto desamparo, confrontados a la horrible perspectiva de verse abocados a una guerra civil. Por este motivo es tan importante la labor de la comunidad internacional y, particularmente, la de España, a cuya instancia la Unión Europea comenzó ayer adoptar decisiones que contribuyen a deslegitimar y desenmascarar a Maduro. El futuro de los venezolanos depende de ello.