José Machillanda: RENUNCIA… padrino

José Machillanda  @JMachillandaP
José Machillanda @JMachillandaP

 

Con solo un poco de vergüenza personal y algo de responsabilidad profesional, después de la incapacidad de reacción por parte de la unidad acantonada en el fuerte Paramacay, Padrino López debe renunciar. Si, renunciar por cuanto queda claro la incapacidad de mando, la falta de adiestramiento de esa GUC, la carencia de un plan de seguridad física, y la inexistencia de un plan de reacción de esa instalación militar por  la cual debe responder el Ministro de la Defensa. El Ministro de la Defensa tiene que responderle a la República y al Estado, por la seguridad y capacidad de respuesta de las unidades e instalaciones que son parte de la Defensa del Estado-Nación venezolano.

       Los eventos de fuerte Paramacay del domingo seis,  muestran como un grupo comando penetró la sede de esa instalación militar, violentó el parque, extrajo armas y municiones destinadas a la defensa del Estado-Nación, pero además, causó muertos y heridos y se escapó mostrando comprometida la seguridad física de esas instalaciones militares, que no pudieron reaccionar mostrando debilidad y falta d adiestramiento organizacional. Todo ello es responsabilidad del Ministro de la Defensa, quien debe por la vía del comandante del ejército, cerciorarse que esas instalaciones militares  tengan capacidad de reacción inmediata como cuarteles y comandos de guarnición.

       Militarmente no hay otra explicación ni posibilidad de análisis del hecho de esa unidad acantonada hace tiempo, y por razones que solo podrá explicar Padrino López, pareciese que en esa organización no se hacen ejercicios de tiro, no hay entrenamiento para las unidades básicas y tácticas, y por lo tanto sus efectivos no tienen destrezas para dar respuestas a la acción sorpresa de un grupo de asalto.  Militarmente esa unidad, y así todas las demás, muestran una grave falla en los grados de seguridad, es decir, en operaciones de cobertura, protección y vigilancia para ‘‘comprometerse en combate decisivo con el enemigo’’.

      Padrino López no puede imaginarse que con su rueda de prensa del día lunes 07 de agosto  ya resolvió su falla de mando, responsabilidad militar y ética profesional. No, con su declaración airada y amenazante se inculpó más. Los responsables de la incapacidad profesional son el Ministro Padrino López y el comandante de la GUC, y así lo reconoció el mundo el día domingo, y sobre todo, aquello países y grupos ‘‘amenazas’’ que son peligro para la Venezuela-Nación, conjuntamente con el  reproche de todos los venezolanos que reconocen que una organización costosa, y ahora más peligrosa – por cuanto ni siquiera es capaz de reservar con su elemental plan de seguridad, cobertura y protección- puede ser tomada y violentada por grupos comando.

         Los hechos del fuerte Paramacay han desnudado la falta de adiestramiento y preparación táctica elemental del componente tierra para la defensa. Será necesario que se revise desde cuando las unidades superiores y grandes unidades de combates, no realizan ejercicios, ejercicios conjuntos, y/o maniobras. Maniobras, si por lo menos dos anuales que respondan a la hipótesis de conflicto. La sociedad que se enteró como se violentaba la sede del fuerte Paramacay, está en el derecho de reclamarle a los comandos responsables, que expliquen las causas y razones por las cuales esa unidad sirvió para la vergüenza de lo que tiene que ver con el y lo militar.

     Padrino López como ministro está enjuiciado ya por la historia, y también por los venezolanos, ante la vergonzosa situación del fuerte Paramacay.   A partir del domingo seis, ya no queda más que entender sobre la incapacidad del Ministro Padrino López ante una burda acción ejecutada por un grupo de asalto, que dejó al desnudo la incapacidad de esta organización para reaccionar. Esa misma unidad que tiempo atrás apoyó de manera decisiva la derrota militar y política del comunismo castrista, y hoy no pudo, no supo, ni siquiera ejecutar una acción de cobertura, protección y/o vigilancia. Seguramente lo que si sabe hacer esa unidad es atender a mercados abiertos, también servir como Partido Político en Armas para apoyar a la Revolución Bonita: esa que ha hecho de Venezuela un país miserable con un elemento armado inhabilitado, ‘‘pero con una sociedad cada vez más democrática y participativa’’.

 

Es auténtico,

Dr. José Machillanda

@JMachillandaP

Director de CEPPRO

Caracas, 08/08/2017