Los vehículos que los terroristas usaron para atentar en Cataluña

Los vehículos que los terroristas usaron para atentar en Cataluña

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Unas imágenes difundidas hoy por la agencia Colpisa muestran los dos vehículos que se usaron para los ataques terroristas en Barcelona y Cambrils el pasado jueves 10 de agosto, una semana antes de que ocurrieran los hechos. Las capturas fueron tomadas por las las cámaras de seguridad del peaje de Cambrils. Así lo reseña abc.es

En las instantáneas se aprecia la furgoneta Fiat de la empresa Telefurgo, matrícula 7086 JWD, alquilada pocas horas antes en Santa Perpètua de Mogoda, en la provincia de Barcelona con el pasaporte del detenido Driss Oukabir, hermano mayor Moussa, muerto en el tiroteo de Cambrils. Ese vehículo es el que una semana después fue usado para el atropello masivo de Las Ramblas. Los investigadores no han querido desvelar la identidad del terrorista que en esos momentos estaba al volante.

Las cámaras también captaron el Audi A3 que los terroristas usaron para el atropello de Cambrils la madrugada del viernes y que es propiedad del detenido Mohamed Aalla, hermano del fallecido en Cambrils Said Aalla. Los investigadores tampoco han querido desvelar la identidad del terrorista que en esos momentos estaba al volante.
Intención de atentar el jueves con explosivos

La célula Yihadista de Barcelona y Cambrils tenía previsto atentar el pasado jueves en la Ciudad condal con potentes explosivos.

Los Mossos trabajan con la hipótesis de que la gran explosión que se produjo en la casa de Alcanar la noche del día 16 precipitó los atentados del día siguiente en Barcelona y Cambrils, que los terroristas «no pudieron hacer de la forma prevista, con el uso de explosivos, porque se habían inutilizado» en la detonación de Alcanar, ha señalado Trapero.

El día 16, una explosión tiró abajo la vivienda de Alcanar, entre cuyos escombros los Mossos encontraron más de un centenar de botellas de butano y propano, así como material explosivo utilizado habitualmente por el terrorismo yihadista, además del cadáver de un presunto terrorista y restos biológicos de uno o dos más.

La vivienda era, al parecer, la base de operaciones de la célula terrorista desde hace unos seis meses, cuando la habían ocupado, y Trapero ha asegurado que durante este tiempo la policía no recibió «ninguna llamada extraña respecto a la casa o las personas que la ocupaban». De hecho, los agentes no tenían ninguna alerta sobre los inquilinos de la vivienda de Alcanar ni sobre el imán de Ripoll (Girona) Abdelbaki Es Satty, que está desaparecido y sobre el que sospecha que pudo tener un papel clave en la célula, ninguno de cuyos integrantes tenía antecedentes por terrorismo.

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