La lucha debe continuar, por Freddy Marcano

 

 

Transcurridas varias semanas después del anuncio de las rectoras parcializadas del CNE, y del   anuncio de la MUD para participar en las elecciones regionales, todavía seguimos encontrando posiciones divididas en la población. Unos desean participar y, otro, no al esgrimir razones válidas pero escasamente satisfactorias debido a la específica coyuntura actual.

 

Desde que comenzaron  las movilizaciones de calle hace más de 100 días, distintos actores demandan elecciones, restitución plena de las competencias de la Asamblea Nacional, ayuda humanitaria y liberación de los presos políticos. Todo en un mismo discurso y, a medida que se fue caldeando la calle y comenzaron las lamentables pérdidas de jóvenes, pareciera que los objetivos fueron cambiando hasta radicalizarse en ciertos grupos y menguar en otros. 

En el medio, quedaron las personas que tienen por primordial objetivo el de sobrevivir, tratando de cubrir sus inmediatas necesidades básicas, haciendo del cambio una esperanza para solventarlas o en último extremo emigrar como tantos ya lo han hecho.

 

El mero objetivo de sobrevivir resulta peligroso de generalizarse, desligado de las otras conquistas tan necesarias como la libertad y la democracia, pues, la tendencia será la de contentarse con algunos paños calientes, con lo que la dictadura vaya dando, como eso que Nicolás Maduro anunció sobre la importación de trigo ruso que lo sabemos insostenible. No hay dinero para pagar y el colmo del cinismo es que, como una gran cosa, anuncia nuevas importaciones que no garantizan la alimentación de la población. Entonces, separando lo económico de lo político, tal como lo desea la dictadura, esa imposibilidad de comer como Dios manda, puede generar pesimismo y resignación que, al desligarse del cambio de régimen, cultive un escepticismo de acuerdo a los intereses del régimen.

 

De crecer como ocurre, el tercer sector – el de la simple supervivencia – obviamente quedarán aislados los restantes y, por muy moderados o radicales que fuesen, perderán todo sustento político y social. Mientras que unos reclaman el  cambio ya y otros de gradualidad, se pierde el dato fundamental.

 

Ese dato es el de la persistencia misma de la lucha que el debate ya cansón entre ir o no a las elecciones regionales, no toma en cuenta. Una lucha que debe darse en cualquiera de los tableros que tengamos a la mano, tratando de hacerlo siempre por los canales democráticos, siempre pacifica y apegada a la legalidad. Sin pretender tampoco dar falsas  expectativas con los resultados que se tengan en cualquier escenario electoral.

 

Debemos tener presente contra quién estamos luchando, personas carentes de valores, que solo buscan mantenerse en el poder a costa de cualquier cosa que se les ocurra llamada constituyente, reprensión o inventos pseudolegales. Debemos seguir desenmascarándolos a nivel internacional, y a su vez demostrar que la mayoría está de nuestro lado y no de parte de los que ostentan el poder. Sobrevivir es algo más que esperar una dádiva o ganar unas primarias en la oposición, es llegar a una satisfacción personal y política.
@freddyamarcano