Trump llamó a gobernadores de Puerto Rico e Islas Vírgenes para ofrecer su apoyo tras huracán

U.S. President Donald Trump listens during a meeting with South Korean President Moon Jae-in and Japanese Prime Minister Shinzo Abe during the U.N. General Assembly in New York, U.S., September 21, 2017. REUTERS/Kevin Lamarque
U.S. President Donald Trump listens during a meeting with South Korean President Moon Jae-in and Japanese Prime Minister Shinzo Abe during the U.N. General Assembly in New York, U.S., September 21, 2017. REUTERS/Kevin Lamarque

 

El presidente de EE.UU., Donald Trump, llamó este jueves por teléfono al gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, y al gobernador de las Islas Vírgenes, Kenneth Mapp, para conocer la destrucción causada por el huracán María y comprometerse a seguir enviando ayuda federal. EFE

La Casa Blanca informó hoy en un comunicado de la llamada entre Trump y los líderes de dos de los territorios de Estados Unidos más afectados por el destructor huracán.

Durante la llamada, según la Casa Blanca, Trump expresó agradecimiento a Rosselló y Mapp por su “liderazgo” al preparar a los residentes de Puerto Rico y de las Islas Vírgenes de EE.UU- para los “destructores” efectos del huracán María, que ha dejado más de una decena de víctimas mortales.

“El presidente también recibió una evaluación de los daños causados por el huracán María y prometió continuar enviando ayuda desde su Gobierno para el pueblo de Puerto Rico y para las Islas Vírgenes de Estados Unidos”, indicó la Casa Blanca en un breve comunicado.

Trump ya aprobó este jueves la declaración de “desastre” para Puerto Rico, lo que permitirá el desembolso de asistencia federal para complementar los esfuerzos locales de recuperación en las áreas afectadas por el huracán.

María tocó tierra en la mañana del miércoles en la costa sureste de Puerto Rico como huracán de categoría 4 y vientos de 250 kilómetros por hora, y atravesó durante horas toda la isla en dirección noroeste.

El huracán dejó sin electricidad a casi la totalidad de los 3,5 millones de habitantes de Puerto Rico y provocó el desbordamiento de varios ríos.