Tres muertos y una embarazada herida tras balacera en Maracaibo

Tres muertos y una embarazada herida tras balacera en Maracaibo

Los familiares de los occisos llegaron a la morgue para tramitar la entrega de sus cuerpos. (José Nava)
Los familiares de los occisos llegaron a la morgue para tramitar la entrega de sus cuerpos. (José Nava – La Verdad)

 

Una ráfaga de disparos sorprendió el pasado miércoles a las 3.00 de la tarde a los vecinos de la vereda 5 del barrio Negra Hipólita, en el municipio San Francisco. Dos presuntos delincuentes descargaron sus armas de fuego contra José Luís Morales (49), Carlos Javier Soto Guerra (47), Juan Manuel Mavárez (34). Los tres murieron en el hecho, reseñó La Verdad.

Las balas también hirieron a una joven embarazada, cuya identidad se desconoce.

A las afueras de la morgue forense, los familiares de las víctimas no podían comprender lo que estaba pasando, se negaron a creer que estuvieran muertas. Mientras, miraban con tristeza como los auxiliares de autopsia bajaban los tres cadáveres de la furgoneta y comentaban entre sí la forma en la que los asesinaron.

Los infortunados acostumbraban a reunirse los lunes en la tarde, preparar un sancocho y tomar bebidas alcohólicas. Para la sopa había verduras, pero faltaba la carne.

José Luis Morales, entonces, decidió ir a la bodega de Denny Morales, su hermana para comprar las “fallas” para el caldo. Lo que vino después, fue la muerte.

José Luis se fue de la bodega y caminó dos cuadras hasta la casa de sus amigos allí se sentó y bajo la sombra de un árbol conversaron unos 45 minutos. En ese punto, la desgracia cayó sobre ellos.

De un vehículo gris plomo se bajaron dos hombres, cerraron la puerta metálica detrás de sí y recorrieron el estrecho callejón. En fracciones de segundos abrieron el portón, caminaron hasta el patio trasero, apuntaron a los presentes con una pistola y sin mediar palabras dispararon hasta dejarlos muertos en el sitio.

Juan Manuel intentó correr, “debía ocultarse de sus verdugos”, no alcanzó su cometido, dos balas lo impactaron: una en la nuca y la otra en la espalda. Con un nudo en la garganta, Francisco Mavárez, hermano del occiso, recordó que desde hacía tiempo, su familia no tenía problemas con nadie.

Esperanzas

Una vez perpetrado el crimen los asesinos huyeron sin dejar rastro. Sobre la arena permanecieron tendidos los cuerpos de las víctimas, una de ellas se movía, respiraba y clamaba por auxilio. Se trataba de una joven con ocho meses de embarazo, los proyectiles accionados por los antisociales le atravesaron la pierna izquierda y el pulmón derecho. De la mujer se desconoce la identidad.

Cuando los funcionarios de la Policía Científica llegaron al lugar de la masacre acompañados por el equipo de criminalística, levantaron los tres cadáveres y subieron a la sobreviviente a una de las patrullas.

Los fallecidos ingresaron ayer en horas de la mañana, a la morgue donde les practicaron la necropsia de ley. Ninguno de sus parientes conoce la identidad de la infortunada, solo se limitaron a comentar que está recluida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Noriega Trigo, en Maracaibo.

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