Ecuador pide mayor cuota de producción a la OPEP

Carlos Pérez, ministro de Petróleo de Ecuador / cortesía
Carlos Pérez, ministro de Petróleo de Ecuador / cortesía

 

El ministro de Petróleo de Ecuador, Carlos Pérez afirmó que su país solicitará en la reunión ordinaria de OPEP en noviembre de este año 2017, ser eximido de las cuotas de producción establecidas por la Organización, argumentando problemas fiscales debido a los menores precios del crudo.

Por Horacio Medina @unape

Ecuador es el socio más pequeño de la OPEP y enfrenta un abultado déficit fiscal y necesidades de financiamiento desde mediados del 2015 por la caída de los precios del crudo y un devastador terremoto el año pasado que dejó millonarias pérdidas económicas.

* “El planteamiento del Ecuador será de solicitar autorización para que nos den la posibilidad de no cumplir con las metas establecidas por la OPEP”.
* “Si bien apoyamos la gestión que está haciendo la OPEP, por las necesidades que tiene el país estamos pidiendo nos liberen de esa obligación”.

Ecuador proyecta elevar su producción de crudo en 50.000 barriles por día en el 2018, con la incorporación de nuevas reservas a explotarse en los campos Tiputini y Tambococha, parte del bloque ITT, ubicado en las cercanías de la reserva ecológica del Yasuní.

Actualmente, Petroamazonas realiza la explotación del campo Tiputini, mientras que Tambococha arrancaría con la producción de crudo en diciembre de este año.

En caso que la OPEP niegue el pedido a Ecuador, la última palabra la tendrá el presidente ecuatoriano Lenín Moreno, y sobre el punto el ministro Pérez dijo que “Queremos ir por el camino adecuado solicitado la autorización, pero nadie nos obliga a cumplir con esto”, agregó el ministro.

La producción de crudo actual de Ecuador se ubica en 530.000 B/D, incluida la porción de la estatal Petroamazonas y las firmas privadas que operan en allí.

Mientras países como Ecuador, Libia y Nigeria hacen esfuerzos por aumentar su producción, en Venezuela los esfuerzos (pensamos que inútiles) están centrados en tratar de detener la caída de la producción que, tal como estaba previsto, ha venido cayendo manera constante desde años, aunque la pérdida se ha acentuado durante los últimos dos años. Por cierto, tampoco se hacen licitaciones desde hace ya 15 años, todas las asignaciones campos son efectuadas a dedo o en negociaciones privadas, sin que, la mayoría de las veces trasciendan las condiciones.