Nelson Pérez V: Pesos y contra pesos

Nelson A. Pérez
Nelson A. Pérez

El capitalismo y el comunismo son dos  sistemas de vida antagónicos, por ende diametralmente opuestos en su dinámica social.

El capitalismo o economía de mercado parte de un principio fundamental: la iniciativa privada y con ella la libre oferta y demanda de bines. La ley de Say señala: “cada oferta genera su propia demanda, el precio de los bienes y servicios es el elemento que regula los flujos entre oferentes y demandantes, los desequilibrios son temporales, y el propio mercado los regula en función del nivel de los precios.”

Este principio fundamental define la estructura organizacional de la sociedad de mercado en cuanto a su base económica, que a su vez, sustenta la súper estructura jurídica e institucional del Estado. Luego la propiedad privada de los medios de producción por parte del sector público y privado, en conjunción con la libre oferta y demanda del trabajo, son la esencia misma del capitalismo o economía de mercado.

El comunismo parte de otras premisas, señala que: la propiedad privada debe dar paso a la propiedad colectiva. El Estado deber ser el gran organizador de toda la sociedad, la iniciativa individual de los ciudadanos debe dar paso a la iniciativa colectiva orquestada por el Estado. El Estado es el propietario de todo y ordenará, en forma eficiente, todas las necesidades del pueblo, Carlos Marx en su libro “ Critica del Programa de Gotha”(1875) señalaba “ el hombre que no dispone de más propiedad que su fuerza de trabajo, tiene que ser necesariamente, en todo estado  social y de civilización, esclavo de otros hombres….”

Para lograr el comunismo los ideólogos de ese modelo económico, señalan que debe haber una etapa de transición denominada socialismo, en donde todo el pensamiento burgués de la sociedad debe dar paso al pensamiento proletario a través de la dictadura del proletariado, es decir, el pueblo en el poder desplazará toda estructura burguesa que exista en la sociedad hasta llegar a la etapa del comunismo en donde deben desaparecer las clases sociales y todos los seres deben ser iguales.

La historia de la humanidad ha demostrado que esa etapa de transición socialista, al pretender ligar, en una suerte de malabarismo, la economía de mercado y la economía socialista, se ha creado un monstruo de dificultades  que hace la vida del proletariado imposible de sustentar. Sucedió en la Rusia de Stalin, en donde la hambruna llegó a tal magnitud, que surge la perestroika como salía política y con ella la disolución de la URSS. En la China de Mao Tse Tung hubo que reformar los estatutos del Partido Comunista (1970-80), para dar cabida al gran capital transnacional del mundo capitalista e iniciar un profundo proceso de transferencia de tecnología. En Corea del Norte, el partido comunista se dedicó al desarrollo bélico de su economía con un pueblo hambreado y en miseria. En la Cuba de los castros el país es un gran parque jurásico, como lo señaló Lech Walesa Premio Nobel de la Paz (1983).

En nuestro país el socialismo del siglo XXI no es más que una conjunción de desgobierno, corrupción y narco estado, que pone en vilo la existencia del ciudadano de a pie.

En Venezuela los pesos y contrapesos del socialismo del siglo XXI se pueden dibujar en dos grandes dimensiones: lo económico y lo político.

Lo económico: como ya señalé es incompatibles tratar de coexistir  ambos modelos porque parten de premisas, principios y conceptos antagónicos. Resultado: Híper inflación, escasez, falta de medicamentos, exceso de liquidez sin monedas y billetes que la sustenten, expropiaciones, falta de divisas para importar bienes de consumo masivo, deuda externa inmanejable, industria petrolera destruida productiva y financieramente, aparato productivo con 30% de producción y productividad, industria eléctrica en terapia intensiva. En fin desesperanza económica en el corto y mediano plazo, porque en el largo plazo, como decía Keynes en plena la crisis de los años 30 del siglo pasado “no cabe el análisis económico en el largo plazo pues allí todos estaremos muertos”.

El régimen: Chávez surge en el escenario político venezolano (1992), no como producto de una gran crisis económica, sin negar las dificultades económicas que arrastraba el país a partir del viernes negro en febrero de 1983. Sino más bien, producto de una profunda crisis política y de valores.

En esa crisis, la reivindicación de los valores era esencial en la vocería del liderazgo político: patria, patria, patria querida. Escuálidos y revolucionarios, ser rico es malo, etc. eran los flash políticos para encartar a un pueblo ávido de esperanza. El presidente Chávez fue muy habilidoso en esa demagogia política, mientras la economía pasaba, poco a poco, de la abundancia a la escasez, y los planes faraónicos eran el lenguaje para renacer la esperanza.

Indudablemente maduro recibe el tuzero económico que le dejo su protector.

Luego sin el realero para repartir. Los pesos y contrapesos de la política doméstica comienzan a tomar otras dimensiones en la conducción de la crisis.

Después del triunfo en las elecciones parlamentarias del 2015, la balanza se inclina hacia el liderazgo político opositor. El régimen pierde el más importante pulmón político: La Asamblea Nacional. Antes de entregar la AN, fija una estrategia de corto plazo, entre gallos y medianoche nombra un nuevo TSJ y anulan las competencias de la AN en el pugilato político. Entre tanto van conformando el referendo consultivo para la instauración de la ANC, la cual   imponen. Una vez con el control político parlamentario indefinido, pues la ANC no tiene término de culminación, van al otro escenario: Las elecciones de gobernadores. Las proponen para diciembre y la retrotraen para octubre creando incertidumbre en la oposición.

Ejecutan inhabilitaciones de líderes opositores y todo tipo de tramposería. Logran 18 gobernadores contra 5 de la oposición. Obligan a los gobernadores opositores a juramentarse ante la reina ANC. Esto no es cualquier cosa, pues la legitimación, de hecho, de la ANC es fundamental para los venideros eventos políticos.

Anuncian para diciembre el proceso electoral para Alcaldes. Indudablemente utilizaran las mismas marramusías que le dieron el triunfo en las gobernaciones. Los Concejos Legislativos los dejan intactos por si se resbalan gobernadores y Alcaldes opositores. Por otra parte la ANC sin límite de caducidad tiene otra tarea en caso de un revés en la presidencial. El régimen juega duro y firme en su estrategia.

La oposición: Una vez instaurada la AN en Enero de 2016, se inicia como era de esperar el pugilato con el régimen. Los diputados con más peso específico del parlamento imponen la tesis equivocada de la salida de Maduro en seis meses, cuando lo correcto era presionar por las elecciones de gobernadores y así quitarle otro tolete de poder al régimen. Todo ello condujo al revocatorio, truncado por el régimen, con ello el saldo de muertes, presidio, torturados, desaparecidos, etc. El régimen saca a relucir su otra joya: El poder represivo del Estado contra el pueblo.

La MUD: Surge como la necesidad de unificar las fuerzas políticas de la oposición, ante la presencia del PSUV como musculo político unificado del régimen en los procesos electorales. No tiene una estructura orgánica que afronte la crisis en toda su dimensión. Es un aparato político  que centra su acción en el hecho electoral, como la herramienta más eficaz y efectiva para salir del régimen. Pero bajo esta concepción electorera, el pugilato político, en el seno de la misma, debilitó su estrategia ante el régimen que si tiene un conocimiento más preciso de su enemigo, conoce sus debilidades y fortaleza y actúa en consecuencia.

La Comunidad Internacional: después de los sucesos represivos que se inician en abril con consecuencias desbastadoras: violación sistemática de los derechos humanos, muerte, cárcel, desaparecidos, violación de la propiedad familiar, etc. La comunidad internacional pasa de censura política a la imposición de sanciones económicas que aíslan al régimen del contexto económico internacional, y hace más difícil la salida de la crisis económica. Estas medidas impuestas por la ONU, OEA y Mercosur se profundizan y amplían hacia la UE. En el peso y contra peso de la crisis institucional del régimen la comunidad internacional juega, ahora, una importancia vital, que va desde las sanciones políticas y económicas hasta la posibilidad de intervención militar, todo dependerá de la profundización de los acontecimientos que ahora abarcan el narco estado y la conchupancia con el terrorismo internacional.

El pueblo: el más golpeado y sufrido, no ve con claridad salida a su tragedia, y como respuesta al desafuero entre oficialismo y oposición, opta por participar o no en los procesos electorales, fortaleciendo, hasta ahora, con la abstención al oficialismo en las elecciones para gobernadores.

El conjunto vacío: En matemáticas hay un elemento denominado el conjunto vacío que está presente en todas las operaciones matemáticas, suma, resta, multiplicación, división, en simples y complejas ecuaciones matemáticas.

En las crisis políticas cuando  el peso y contra peso de la crisis no se dirime en el escenario democrático. Las salidas no electorales, o saltos al vacío, están siempre presentes: rebelión popular, saqueos generalizados, salidas de fuerza militar, y son parte a la solución de la ecuación matemática social.  En la medida que oposición y gobierno agudicen la crisis sin posibilidad de salidas reales y democráticas a la misma, el conjunto vacío toma cuerpo y justificación.

Ya sabemos que en lo económico no hay posibilidad de acuerdos, el control del aparato productivo y la distribución de los bienes, el control del sistema financiero, los Clap, el carnet de la patria, las expropiaciones, la implantación de las empresas de producción social, etc. son el norte socialista del régimen. Para la oposición el norte es el regreso a la libre iniciativa empresarial y la democracia.

El gobierno logra un importante triunfo político en las elecciones para gobernadores, veremos que pasa con los Alcaldes. Mientras tanto la crisis económica se profundiza y el pueblo se arrecha cada día más. Diciembre es un mes peligros. Coctel de elecciones, híper inflación, escasez, falta de efectivo, más dinero inorgánico en la economía, etc. se crisparan las tensiones políticas y sociales.

@nelsonperezv