Ahora, ¿qué nos pasó? Por @freddyamarcano

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Hoy recordamos cuando Venezuela fue uno de los países con mayor crecimiento de América latina, en  décadas pasadas, Un país que daba siempre de qué hablar, más en lo positivo que en lo negativo, con mujeres de belleza singular, científicos que ponían el nombre de nuestro país siempre en alto, una gran cantidad de recursos minerales y, hasta en el tema político, nos destacábamos para tratar de hacer las cosas bien. Ahora, ¿qué nos pasó que todavía hablan de nosotros,  pero ya no en positivo?

En los últimos años, fue girando el timón; inconforme,  una sociedad acostumbrada a mejorar constantemente su calidad y modo de vida, muchas veces con esfuerzo y trabajo tenaz, y en otros casos, con poco esfuerzo, pero siempre superando la escala hacia lo positivo. Esta inconformidad nos llevó a un cambio radical de modelo, esperanzados en un mejor vivir, pensando que frotando la lámpara y pidiendo nuevos deseos nuestras vidas iban a cambiar, como en el cuento de “Aladin y la lámpara maravillosa”. Luego pasó que una vez frotada la lámpara el genio Chávez Apareció, y manipuló a la población de tal forma que cumplimos sus deseos, y no, los que pedía esa sociedad inconforme.

Esa manipulación para que hiciéramos realidad los deseos reprimidos de un genio, que estuvo encerrado, llenándose de inconformidades y resentimientos hacia los que se encontraban fuera de esa lámpara. Exacerbando sus deseos más bajos, buscando la mínima diferencia que podía haber en esa sociedad inconforme.  Buscando atizar las desigualdades, tratando siempre de dividir y confrontar, negros contra blancos, pobres contra ricos, desvalidos contra agraciados. Eso llevó a esta sociedad a seguir cada día más inconforme, culpando siempre a un tercero de sus desventajas.

Inconformidad que se trasladó a todos los sectores, incluyendo el político, que no se escapa de pertenecer a esa sociedad inconforme, para siempre dividir hasta los que lo adversaban. Cumpliendo los deseos más profundos de ese Genio, que por causa del destino fue llamado a instancias superiores, dejando la tutela de esa sociedad a sus pupilos menos capaces, pero más leales, con instrucciones precisas de seguir dividiendo y destruyendo todo lo que a su paso encontrarán por lo que todo empeoró irremediablemente.

Parte de este relato nos da entender que nos pasó, y que nos puede seguir pasando, si no entendemos que la solución de nuestra inconformidad está en nosotros mismos, buscando lo mejor de cada uno de nosotros y dejando a un lado esa división, creada por un grupo de personas cada vez más reducido, dedicadas en buscar, el control y la manipulación, solo para mantenerse al mando de la situación.

Hoy vemos como parte del legado de ese genio afecta a todos los sectores que contempla nuestra sociedad, terminando de desmembrar  lo  que con esfuerzo habíamos construido para contrarrestar esos deseos maliciosos que han llevado a nuestro país a la destrucción. Ya no tienen deseos que ofrecer, ni soluciones para solventar la crisis. Por ello debemos retomar nuestro valor unitario, quitarnos todos aquellos lastres del pasado que nos divide, y miremos siempre hacia adelante, en pro de esa sociedad que no ha dejado de estar inconforme. Y cada vez que puede,  nos sigue pasando la factura, culpando a todos aquellos que ofrezcan promesas sin cumplir.

@freddyamarcano