Pedro Vicente Castro Guillén: La unidad como concepto político

Pedro Vicente Castro Guillén: La unidad como concepto político

Pedro Vicente Castro Guillen @pedrovcastrog
Pedro Vicente Castro Guillen @pedrovcastrog

 

Después del 15O hemos asistido a una trifulca entre los partidos de oposición cargada de acusaciones mutuas: traidores, colaboracionistas, co-habitadores, vendidos… y una largo etc. Que nos indica la fuerte rajadura de la oposición. Por supuesto, no es mi intención argumentar a favor de alguno de ellos en particular, sino reivindicar el concepto de unidad como un factor principal para resolver la crisis societal en que nos ha hundido el castro-chavismo-madurismo.

Algunos suponen que para poder salir de esta desgracia nacional hay que liquidar la actual unidad para que renazca una nueva, una vieja idea por cierto de la izquierda, hay que matar lo viejo para que resurja lo nuevo. El punto es que muy fácil destruir al contrario que construir que suele ser muy arduo y dificultoso. No voy a negar que gran parte del trabajo de liquidar la actual unidad la realiza ella misma, las rencillas personales y ambiciones ya no se pueden ocultar. Cada vez que se alcanza una victoria o se presume con cierta certeza que se puede lograr una, las parcelas opositoras comienzan a acuchillarse entre ellas para imperar en la situación favorable y así poder imponer sus intereses. Pero, lo que termina sucediendo es que todo termina en derrota y frustración, porque para poder contabilizar victorias tenemos primero que mantener una unidad monolítica frente al adversario. Primero se sale del régimen y luego se distribuyen políticamente los beneficios en una sociedad democrática donde finalmente quien debe decidir es el ciudadano.





El año 1814 constituye el momento más oscuro de nuestra historia, para darles una idea, usted condensa los 18 años del chavismo en un solo año y no logra igualarlo en desgracia. Así de ominoso fue este infausto instante de nuestro pasado. Un legionario británico nos dejaría este testimonio: “Estudiando con detenimiento la historia de la revolución  encontramos que todas las desgracias acaecidas a los patriotas, todo, en fin, puede achacarse a la irreflexión  de los jefes independientes  y, particularmente, a esa terrible emulación que los obliga a destruirse mutuamente. Sin la menor intención de desestimar el valor de la jefes españoles [Boves], diré que casi todos los triunfos que obtuvieron  los deben a la ventaja que la sorda disensión que existía entre los jefes independientes les otorgaba” (Juan Uslar, Historia de la rebelión popular de 1814). No creemos exagerar si igualamos la situación de los venezolanos en el  siglo XIX con la nuestra en el Siglo XXI.

La unidad es un factor clave para la derrota del chavismo, esta tarea es inmensa y se necesita el concurso de todos, creer que una sola parcela podrá con esta multinacional de izquierda que nos desgobierna es ilusorio y nos cierra el camino a una posible reconquista de la democracia. Hay que recordar que Bolívar en el año 1813 antesala del 14 y viendo las repercusiones nefastas del liderazgo de Boves sobre los que no tenían oídos para el llamado de la independencia, dictó el Decreto de guerra a muerte, del que los venezolanos sólo suelen recordar lo de: “españoles y canarios contad con la muerte así seáis indiferentes”, y olvidan la otra parte tan importante como la primera: “americanos contad con la vida así sean traidores” esa fue la respuesta del Libertador a los problemas que se avecinaban: LA UNIDAD, por encima de cualquier otra consideración, sólo la unidad hizo posible la independencia, qué duda cabe que en nuestro presente también se trata de alcanzar la independencia!

La unidad que defiendo es la que sea posible, útil, aquella que nos pueda conducir a la derrota definitiva del castro-chavismo-madurismo. Pero, ello supone la presencia de todos en ella pero al mismo tiempo la exclusión de los obstáculos que hasta ahora la imposibilitan.

Pedro Vicente Castro Guillen                      @pedrovcastrog