Los logros de la Asamblea Nacional Constituyente, por @MichVielleville

Los logros de la Asamblea Nacional Constituyente, por @MichVielleville

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A tres meses de haberse instalado la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, cuestionada por toda la comunidad internacional, y repudiada por la mayoría del pueblo venezolano, podemos señalar que nos encontramos frente a un panorama político complejo y sombrío, de mayor confrontación y polarización institucional.

Esa campaña electoral que se diseñó en el mes de julio prometió villas y castillos. Se le aseguró al pueblo venezolano que se le brindaría una solución inmediata a la estridente crisis económica, social y política; pero eso tan sólo sirvió como un pretexto, porque el objetivo último era conseguir excusas para hacerse inconstitucionalmente del poder y apropiarse de la voluntad del soberano.





En efecto, nos encontramos frente a un modelo de régimen político completamente anómalo, que ha fortificado su sistema opresor desde las propias instituciones del Estado de Derecho. Y en este marco se puede ubicar a la ANC, como instrumento inconstitucional, que ahora se arroga la titularidad del poder originario, y se encuentra sometiendo, a conveniencia, a todos los demás órganos del Estado.

Definitivamente, la ANC sólo ha servido a este Gobierno para diseñar cercos institucionales, chantajear políticamente y agravar la crisis del sistema político venezolano en todos sus órdenes. Mientras que, por otro lado, la escalada indisciplinada de los precios, la escasez y el desabastecimiento han llegado a niveles insospechados. Si señalamos en términos concretos que la ANC no tenía legitimidad de origen, fundamentalmente porque fue severamente cuestionado el sistema electoral utilizado para llevar a cabo su elección, entonces pudiéramos también afirmar sin temor a equivocarnos que esta ANC no goza de legitimidad de resultados.

La fraudulenta ANC no tiene legitimidad de resultados, principalmente porque en términos tangibles no ha habido ninguna clase de producto político que se haya traducido en desarrollo, bienestar, y haya traído confianza a los ciudadanos. En la opinión pública nacional es posible identificar la sensación contraria: cada vez son más los individuos que observan a este Gobierno absolutamente divorciado de la realidad en la cual viven. Y hasta ahora todavía la oferta electoral prometida no ha sido atendida. La gente no cree que las autoridades estén concentrando esfuerzos en estabilizar la economía, para poder asegurarles un mínimo de bienestar general. Y esta situación tiene una lectura que la clase política gobernante no debe ignorar.

El descrédito internacional de la ANC está siendo opacado por el nivel de rechazo interno, proveniente de los propios ciudadanos. La incapacidad de poder asegurar la obediencia en el sistema político venezolano resultó en la necesidad que se le presentó a este Gobierno de idear una estructura supra constitucional, que trataría de utilizar para asegurar un respiro político. Pero el efecto fue inverso: su jaula ideológica ha desencadenado toda una ola de sanciones internacionales y ha mostrado a un régimen político desesperado, capaz de hacer sufrir a sus propios ciudadanos, por un mero capricho individual.

No obstante, si algo bueno ha dejado esta ANC es el haber permitido colocar al descubierto la diversidad, y los problemas internos entre los distintitos grupos aglomerados en el oficialismo. Diversidad, en el sentido de que ha permitido mostrar clivajes ideológicos, que al final terminan fracturando esta falsa pantalla de cohesión monolítica, donde imperan criterios absolutamente contradictorios y excluyentes. Dificultades internas reflejadas en las decisiones emanadas de esa entidad, donde se ven enfrentadas las líneas intransigentes, del madurismo y el chavismo no madurista.

Pero la paciencia del ciudadano tiene un límite definido. El Gobierno en su momento tuvo la oportunidad para rectificar, y dar respuestas oportunas a las exigencias formuladas desde la sociedad. Sin embargo, para nadie es un secreto que ahora este régimen ha optado por la forma radical de hacer política; desconociendo así la voluntad general de millones de ciudadanos, que hoy padecen las consecuencias de una crisis económica generada por sus malas decisiones y su modelo ideológico fracasado, responsable de la miseria y la pobreza en la cual vivimos. Definitivamente, esos han sido los mayores logros de la ANC.