Gurriel pasó de “culpable” de gesto racista a rechazado por Darvish

Oct 31, 2017; Los Angeles, CA, USA; Houston Astros first baseman Yuli Gurriel hits a single against the Los Angeles Dodgers in the 6th inning in game six of the 2017 World Series at Dodger Stadium. Mandatory Credit: Gary A. Vasquez-USA TODAY Sports
El cubano Yuli Gurriel, primera base de los Astros de Houston. Gary A. Vasquez-USA TODAY Sports

 

La polémica entorno al gesto racista contra el abridor japonés Yu Darvish, de los Dodgers de Los Angeles, que el primera base cubano de los Astros de Houston, Yuli Gurriel, hizo en el Juego 3 de la Serie Mundial, sigue candente ahora con el pelotero latinoamericano menospreciado, reseñó EFE.

Gurriel, que en la conversación privada con el comisionado del béisbol de las Grandes Ligas, Rob Manfred, había acordado mantener una reunión, también privada, con Darsvish, para disculparse personalmente, no va a ser posible de cumplir porque el estelar japonés “no lo considera” necesario.

La acción de Darvish contraviene lo acordado entre Gurriel y Manfred, sin que hasta el momento el comisionado haya dicho nada con relación al acción que ha mostrado el lanzador japonés, que hoy abrirá el Séptimo Partido de la Serie Mundial.

Gurriel contactó a los Dodgers para expresarles que quería encontrarse en persona con el lanzador japonés y disculparse, como le había prometido a Manfred, que fue el encargado de dar a conocer el duro castigo que le impusieron al novato cubano, que juega su primera temporada completa en las mayores.

Grandes Ligas suspendió a Gurriel en los primeros cinco juegos de la próxima temporada por estirar los pliegues de los ojos luego de conectar un cuadrangular ante Darvish en la victoria de Houston por 5-3, el pasado viernes, cuando se disputó, en el Minute Maid Park de Houston, el tercer partido de la Serie Mundial.

Gurriel también se refirió al lanzador como un “chinito”, una palabra común en Cuba y otros países latinoamericanos para referirse a los asiáticos en general, y que es considerada ofensiva, especialmente en Japón, de donde Darvish es nativo, al tener madre japonesa y padre iraní.

“Lo que le dije fue: no hay que hacer eso, todo porque hiciste ese comentario, y yo no estoy tan enfadado”, comentó Darvish el martes. “Así que es algo que no le doy tanta importancia”.

Darvish indicó que un empleado de los Dodgers le informó sobre el gesto de Gurriel, que fue captado por las cámaras de televisión.

“No creía que iba a ser algo tan serio”, admitió el propio Darvish. “Pero yo no me puse muy molesto en el momento que lo vi por primera vez”.

Inmediatamente después del partido, Darvish cambió de opinión y dijo sentir “molesto” por la acción de Gurriel.

“Esa forma de actuar, le pierdes el respeto a todo el mundo”, consideró Darvish, sin que entrase a hacer más valoraciones del contesto en el que Gurriel actuó y luego expresó a los periodistas tras concluir el partido.

Mientras que Darvish colgó posteriormente un mensaje en Twitter: “Hay que estar positivo y seguir adelante sin dejarse llevar por la rabia”, una expresión con la que el lanzador japonés daba a entender que se sentía “muy ofendido” por lo sucedido.

La actitud inconsistente y sin definición del abridor japonés, que al final no ha querido reunirse con Gurriel, hizo que calentase aun más el ambiente de los seguidores de los Dodgers contra el pelotero cubano.

Los seguidores de los Dodgers abuchearon con todo a Gurriel en las presentaciones previas al Sexto Partido, y fueron más intensas en su primer turno al bate en la segunda entrada.

Además, en otra acción falta de “clase” y provocativa del abridor de los Dodgers, Rich Hill, que se retiró del montículo previo a su primer lanzamiento ante Gurriel, hizo que los abucheos de los fanáticos en el Dodger Stadium se prolongasen aun más.

Luego además convertidos en vítores cuando Gurriel fue sacado “out” con un elevado de foul. También conectó un elevado de “out” al jardín derecho en la cuarta entrada.

El pasado sábado, Gurriel pidió disculpas por medio de un comunicado difundido por los Astros, que han asumido el castigo a su primera base estelar sin ningún tipo de crítica ni protesta.

“Hice un gesto ofensivo que fue indefendible”, afirmó Gurriel en el comunicado. “Sinceramente me disculpo con todos a los que ofendí con mis actos. Lo lamento profundamente”.

Gurriel perderá 322.581 dólares de su salario de 12 millones del próximo año, dinero que los Astros donarán a organizaciones benéficas.

Además, el primera base deberá acudir a cursos de sensibilidad durante el periodo de descanso de la competición, antes que den comienzo los próximos entrenamientos de primavera.

Por su parte Darvish declinó opinar sobre si la sanción a Gurriel fue demasiado severa o no, pero indicó que entiende el por qué Manfred no la impuso durante la Serie Mundial, ni si tiene previsto, en algún momento, que considere oportuno, admitir personalmente las disculpas sinceras de un compañero profesional, que ahora es marginado.