Cuidado, viene a Venezuela un nuevo Caballo de Troya, por @CarmonaBorjas

thumbnailRobertCarmonaBorjasLos derechos humanos no han sido nunca ni son hoy la prioridad de los regímenes llamados “socialistas del siglo XXI” que representa el régimen dictatorial de Nicolás Maduro, el mejor heredero que hubiera podido tener el golpista Hugo Chávez, a quien debemos la destrucción y ruina total del país y la sumisión y entrega a la dictadura de los Castro.

Desde el comienzo de esta nefasta época, los exponentes del llamado socialismo del siglo XXI han jugado con un doble mensaje. Una vez exigían los derechos que hoy niegan. Antes protestaban y pedían lo que hoy no permiten que hagan los demás. Se llenan la boca diciendo que son los mejores defensores de los derechos humanos, que en en el país todos disfrutamos de tales derechos plenamente. Pero, la verdad es y ellos lo saben, así como toda la comunidad internacional, que desprecian el orden y que se burlan de las reglas y que para quedarse con el poder y disfrutarlo, acaban con los derechos de los ciudadanos.

El desprecio por los derechos humanos implica lógicamente el rechazo de los mecanismos de control, aunque ahora y quizás por las serias presiones de la comunidad internacional, el regimen acepta curiosamente la visita de uno de los tantos mecanismos del sistema onusiano. En efecto, la semana que viene nos visitará un experto “independiente” de las Naciones Unidas, el señor Alfredo Maurice de Zayas, de nacionalidad americana, aunque muy ligado a los cubanos y a los venezolanos, lo que huele mal desde el inicio; a quien el Consejo de Derechos Humanos le dio la responsabilidad de trabajar un tema sumamente importante: la “promoción de un orden internacional democrático y equitativo” el tema que motiva la existencia y el funcionamiento de nuestra Fundación Arcadia.

Mientras niega la visita de muchos otros Relatores Especiales y expertos del sistema de Naciones Unidas y del mismo sistema interamericano, el bandidaje en el poder acepta esta visita y probablemente de otros Expertos y Relatores no tan independientes como lo deberían ser para que elaboren informes favorables a la dictadura y así engañar una vez más a la comunidad internacional.

Hay dudas bien fundadas sobre la imparcialidad e independencia del Experto de Zayas. Sus declaraciones favorables al régimen, en contra de las protestas pacíficas, a favor del holocausto y en contra del estado de Israel, son preocupantes. Nunca se ha referido, en el contexto venezolano, a la eliminación de la Asamblea Nacional, ni a las elecciones fraudulentas, menos a los presos políticos y a las torturas, tampoco a la independencia del poder judicial, entre muchas otras violaciones que comete el régimen a diario, lo que lamentablemente asoma que este Experto no es tan independiente, ni tan imparcial, lo que debilita un sistema que parecía haber sido reforzado con la sustitución de la vieja Comisión de Derechos Humanos por el nuevo Consejo, para erradicar las cuestiones políticas y convertir el nuevo foro y el mismo sistema, en un auténtico mecanismo de protección de los Derechos de los ciudadanos en el mundo.

La situación en el país es muy grave y eso lo debería confirmar en su Informe este Experto de la ONU, para lo cual seguramente, como lo ha anunciado, se entrevistará con politicos opositores, estudiantes, trabajadores, representantes de la sociedad civil, defensores de derechos humanos, gente de la calle y no solamente con los representantes de la dictadura.

El régimen no invita a otros Relatores Especiales y Expertos Independientes del sistema, porque está seguro de que ellos verificarán la violación sistemática de determinados Derechos Humanos. Ojalá se abriera esa invitación, pero a todas luces es imposible. La dictadura juega a todo y con todo, pero NUNCA en forma limpia. Ese es el socialismo del siglo XXI, nada más.

Los venezolanos demócratas esperamos que el regimen dictatorial venezolano no utilice a este Experto que se supone serio, objetivo e imparcial, para promover su “democracia”, esa que no existe y que todos en el mundo lo saben. Sería penoso que un Experto de la ONU sea convertido, por un regimen inescrupuloso, en un instrumento de propaganda de una revolución sin sentido que ha acabado y anulado los derechos de los venezolanos y que nos ha sumergido en la más grande ruina.