Hasta 40% más suben los precios en Zulia si no se cancela en efectivo

Hasta 40% más suben los precios en Zulia si no se cancela en efectivo

El comercializar alimentos en los mercados populares tiene un doble negocio. (Foto: La Verdad)
El comercializar alimentos en los mercados populares tiene un doble negocio. (Foto: La Verdad)

 

La insuficiencia de efectivo pone a volar los precios de alimentos y artículos de la cesta básica. En el Mercado Las Pulgas aumentan el valor a las operaciones con tarjetas y obligan pagar en efectivo si desea bajar costo.

Los efectos los sufren los consumidores cuando pagan un producto en panaderías, pastelerías, charcuterías y negocios populares. Elio Rivas, presidente de la Ucez, alerta la arremetida de un sector manipular el dinero en efectivo que destruye el poder de compras de las familias y acaba con las actividades económicas formales, reseñó La Verdad.

En las operaciones se impone un precio para la venta en efectivo y otro para las realizadas por medios electrónicos. La variable toca 40 por ciento del costo. El ejemplo es evidente con la harina de trigo para hacer el pan. Un saco de 45 kilos, puesto por la industria nacional, ronda los 20 mil bolívares. Solo 20 sacos al mes se surten a las panaderías que requieren más de 20 a la semana.

Ante la escasez de la materia prima, la importación de Colombia es la salida inmediata a la crisis, pero la recarga de precio por la manipulación de cotización en frontera obliga a condicionamientos. Cuando esa mercancía llega a Las Pulgas el panadero tiene dos opciones: paga más al cancelar con transferencia o se apura a conseguir manojos de billetes.

Rivas detalla que la harina de trigo ofrecida en efectivo cuesta 840 mil bolívares. “Y si es por dinero electrónico es más cara. Son cerca de un millón 400 mil”, cifra por encima de 40 por ciento del costo real.

Los techos en precios tienen comportamientos acelerados con el ingrediente del azúcar. Se mueven por la debilidad del bolívar frente al dólar y la caída de la colocación de billetes, alimentada por salida del papel moneda a la frontera colombiana y desequilibrio de la política monetaria.

Rivas critica que mientras el saco tiene el costo de 900 mil bolívares, la venta con dinero electrónica ronda el millón 500 mil. “Un doble precio” que obliga a dejar de producir o asumir el desafío de reponer el inventario con las consecuencias en el ofrecimiento de un producto encarecido.

Un bodeguero del centro de Maracaibo acusa la presión que imponen los mayoristas y distribuidores. En anonimato, dijo a La Verdad que los casos evidentes están más acentuados en los alimentos. “Una caja de huevos la ofrecen a 360 mil bolívares. Si es el efectivo porque con pago de tarjeta son 100 mil bolívares más”.

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