El retorno al país de la coherencia, por Robert Alvarado

thumbnailrobertalvaradoUna persona usualmente se convierte en aquello que el cree que es. Si yo sigo diciéndome a mi mismo que no puedo hacer algo, es posible que yo termine siendo incapaz de hacerlo. Por el contrario si yo tengo la creencia que sí puedo hacerlo, con seguridad yo adquiriré la capacidad de realizarlo aunque no la haya tenido al principio. Gandhi
El retorno al país de la coherencia, del progreso, de la felicidad mayoritaria en su diversidad social, la sociedad productiva y competitiva acoplada a la dinámica de la competitividad mundial, que la sociedad en si misma debe transitar y lograr.

Ello empezará por un cambio no de una tiranía por un seudo-gobierno democrático, sino en el seno de la población venezolana, en sus mentes, en la forma de crecer como una sociedad nueva, apartada del azar o de la renta petrolera, de la política y del amiguismo, para lograr y obtener el progreso, la abundancia y el desarrollo familiar y nacional sostenible en el tiempo, impulsada por la formación y la educación de calidad, de contenidos, de profundidad, aséptica de prefijos o etiquetas ideológicas políticas, por el respeto a las voces críticas, a la minorías, a la disidencia, por un rescate de los espacios públicos, de la paz nacional gobernada y dominada por Instituciones del Estado, que ese mismo Estado asuma con responsabilidad los compromisos impresos en un texto constitucional, por el cual los venezolanos apostamos en el año 99, por Instituciones públicas que le respondan de manera responsable a la sociedad, a la cual le deben servir con entereza y pulcritud, por el rescate del trabajo y su esfuerzo, como elemento de reivindicación y justo ascenso social y económico, a la par de motor verdadero de impulso en los medios de producción de cualquier economía.
Conceptos muy positivos y abstractos por cierto muy atacados, tergiversados y manipulados por la cúpula del Chavismo durante todos estos años, pero en esencia han buscado y buscan perpetuarse en el poder, para seguir disfrutando a sus anchas y de manera irresponsable, tanto descaro junto.Pues en esa tarea por perpetuarse en el poder, la tiranía Chavista-Madurista, la sociedad coherente y decente, tiene que identificar plenamente a esos falsos líderes de la oposición, y lograr que sean condenados en lo social, en lo ético, en lo político y no sé si en lo jurídico, dentro y fuera de Venezuela, creo que son doblemente fraudulentos, por buscar encausar las esperanzas de un país, que exige cambio y por propiciar, planificar, sostener y mantener acuerdos ocultos, con la cúpula política más despreciada de la Venezuela Contemporánea.

Incluso con las prácticas de hacer la política más aberrante, a través de la amenaza y el chantaje. Todo esto se resume, en ese toma y dame de escritos vía redes sociales, expuestos por Luis Florido, disque Diputado de una Asamblea Nacional en contra de una gran activista de DD.HH., Abg. Tamara Suju, (https://goo.gl/JYEMHV) quien por añadidura, creo que se ubica como cercana al Partido Voluntad Popular, el cual representa al menos en apariencia este parlamentario, quien tiene muy claro las formas y maneras de relacionarse frente a personas que él considera le deben sumisión y obediencia. A ella, representante verdadera por la dignidad nacional, le queda el camino que siguió Juan Pablo Guanipa.

Personajes de la política supuestos opositores o adversos a la tiranía, han resultado incoherentes e irresponsables con la historia y el futuro de Venezuela, frente a tantos activistas de la calle que han terminados presos, sometidos a procesos penales, exiliados, desmotivados, desmovilizados y peor aún los fallecidos en los sucesos desesperados de este año, que dejaron sus vidas y esperanzas en las calles y en los calabozos de la tiranía, movidos por un país diferente.
Más que las diferencias, me interesaría destacar los aspectos en común que pudieran reunir personajes como María Corina Machado, Antonio Ledezma, Tamara Suju, Raúl Isaías Baduel, Antonio Rivero, Mario Carratú Molina, Daniel Lara, los integrantes entre otras de la red de Twitter Resistencia V58, Diego Arria, Rocío San Miguel, Andrés Velásquez, Richard Blanco y la nueva coalición política disidente presente en la AN, Carlos Guyón Celis, Florencio Porras, Marianella Salazar, Ibeyise Pacheco, Orlando Urdaneta, Carlos Peñaloza Zambrano, Javier Mayorca, Prof. Ramón Escobar hijo, Padre José Palmar, Abg. Alfredo Romero, Fernando Gerbasi, Leopoldo López padre, Maruja Tarre, Miguel Ignacio Mendoza Donatti, Ángel Vivas Perdomo al igual que tantos militares y civiles detenidos por cuanto delito se les ha ocurrido inventar a los Organismos de Seguridad Ciudadana, Inteligencia y Seguridad de estado, Investigaciones Penales y certificados por el Ministerio Público (el de Luisa Ortega, el de Tarek y el Militar).
Todos ellos, más otro caudal de venezolanos anónimos de manera consecuente y de diferentes formas, han fijado posición seria, responsable y constante e incluso evolucionando en sus posturas y eventuales salidas al desastre nacional llamado Chavismo, no por estar liderado por una entelequia espiritual oriundo de Barinas y representado por el Tirano de Maduro, sino por todo lo que ello representa, lo peor y más comprimido de dos mundos nefastos, es decir de dos Venezuela, la denominada Cuarta República y la actual Quinta República.
En esencia, esa amenaza ofrecida por el Diputado Luis Florido en contra de la Abg. Tamara Suju, es contra el país que se encuentra por dentro padeciendo tanta miseria mental más que económica, y afuera igualmente padeciendo la dinámica propia de los procesos de exilio, va en el sentido contrario a las palabras de verdadera franqueza e ideas ofrecidas en un pequeño salón del Aeropuerto El Dorado de la Ciudad de Bogotá, dadas por Antonio Ledezma ante la periodista Idania Chirinos.
De mi parte, ojala en cada rincón donde allá venezolanos de bien en el mundo, consigamos muchos Antonio Ledezma, (https://www.youtube.com/watch?v=gVDzeCct7NE) consecuentes con lo que no podemos, no logramos o no nos dejan hacer dentro de Venezuela. Para lograr un país distinto, habrá que multiplicar esas actitudes y nunca más depender de un solo mesías encargado del rescate nacional.