En Los Teques, un psiquiatra fingió el suicidio de su paciente para quedarse con sus bienes

Foto: Euribides Smith Cotua y Rodolfo Arrieta / Diario Avance
Foto: Euribides Smith Cotua y Rodolfo Arrieta / Diario Avance

 

El Dr. Smith, capturado en las inmediaciones de la plaza Bolívar de Los Teques, por el eje de homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Los Teques, por el asesinato de una de sus pacientes, trabajaba en el Materno Infantil Dr. Pastor Oropeza de Caricuao y será presentado ante la justicia, junto a su cómplice, el día de hoy.

Diario Avance

La información se obtuvo bajo pesquisas realizadas por el equipo de Diario Avance, donde además se conoció que el médico psiquiatra estaba residenciado en Petare, municipio Sucre, Miranda.

Sin embargo, su víctima, Nilda Cristina Torrealba Santana, de 58 años de edad, comerciante, de poder adquisitivo y con inestabilidad mental, vivía en Los Teques.

Tal y como se informó de manera exclusiva en nuestra edición de ayer, como Euribides s. Smith Cotua, se conoce al galeno de 63 años de edad, mientras que su cómplice de 67 años, quedo identificado como Rodolfo Arrieta.

Nilda que según informó el director del Cicpc Miranda, Luís Medina, presuntamente se había quitado la vida colgándose del techo, había tenido meses de fuerte depresión, lo que la llevó a buscar ayuda profesional, terminando en el consultorio del Dr. Smith en el Materno Infantil de Caracas.

Meses después, doctor y paciente desarrollaron una relación amorosa, que para Smith no era más que un proyecto económico, pues mantenía bajo antidepresivos a la mujer para que ésta le realizara grades transferencias de dinero.

Cuando los oficiales encontraron el cuerpo de la fémina, notaron pistas que no encajaban con un suicidio, lo que los llevó a realizar una fuerte investigación criminalísticas hasta descubrir que se trató de un asesinato planeado.

Además, el examen forense reveló que la víctima tenía tanta cantidad de fármacos que estaría sedada para el momento de su muerte, igualmente, la marca en su cuello indicaba que se le había halado de forma brusca para desnucarla.

Asimismo, Medina indicó que según los rastros dactilares, la carta de suicidio que supuestamente había escrito la mujer, en realidad fue elaborada con planificación por el Dr. Smith y su amigo Rodolfo, que además fue el abogado de confianza que se encargó de forjar todos los documentos de bienes muebles e inmuebles, a los fines de apropiarse del patrimonio de la hoy fallecida hacía el galeno.

Finalmente, los funcionarios de la policía científica lograron capturar al galeno mientras éste se desplazaba por la plaza Bolívar de la capital mirandina en su vehículo Honda Civic.